Elba Pedrosa: «pensamos que somos poco creativos, y esta creencia nos limita nuestra creatividad»

No es fácil generar buenas ideas, es un proceso que requiere esfuerzo y método


Javier García
Elba Pedrosa: «pensamos que somos poco...

Elba Pedrosa nos trae un tema clave, la creatividad. Y lo hace como una profesional que tiene “cicatrices” en actividades vinculadas a la creatividad. Trabaja con las personas, las ayuda a cambiar las formas de hacer las cosas, y las coloca en el centro para que acaben siendo una piedra angular en la innovación de las empresas.

Yo soy financiero, ¿imagináis una profesión pegada a una Excel donde la creatividad sea menos útil? Pocos asociarían esta profesión con algo creativo. Sin embargo, lo es y mucho. Y es una de las cosas que más me ha gustado del libro de Elba. La creatividad nos ayuda a enfrentarnos a la incertidumbre. Y no hay nada más incierto que saber afrontar decisiones de futuro. En el mundo de los negocios, cualquier decisión afecta al futuro (como cualquiera de nuestras decisiones personales). Pues bien, desde la sala de máquinas de este tipo de decisiones, complejas e inciertas, la creación del valor, ¿sabés donde está? En la flexibilidad, en la capacidad de aprender (y de desaprender), en unir piezas, buscar soluciones y poder imaginarlas. Incorporar información y tomar decisiones… todo este tipo de actividades son altamente creativas.

Por eso, como me gusta decir, da igual el negocio o actividad a la que nos dediquemos, son determinantes 2 cosas: la comunicación y la creatividad. Son habilidades que los robots NO nos van a copiar, y que son y seguirán siendo claves para crear valor.

Por eso, hoy tenemos una gran oportunidad de reflexionar sobre estos ámbitos con motivo de la publicación del gran libro de Elba Pedrosa, Creatividad, la Bella Durmiente que nos trae hoy Elba.

:: Así que, Elba, por favor, empecemos por lo más básico, de forma rápida y directa, ¿Qué es la creatividad?

Es el proceso cognitivo de generación de ideas originales y útiles. Einstein decía que “es la inteligencia divirtiéndose” y esta definición es muy gráfica y sugerente

:: Pero como ocurre con las grandes palabras, ampliamente usadas (emprendedor, innovación, digitalización…), se suelen esconder grandes mitos. ¿Cuáles son esos grandes mitos en el campo de la creatividad y que nos afecta a todos?

Tal vez eso de que “es una habilidad de los genios o artistas”.  La tendencia a pensar que sólo unos pocos elegidos pueden ser personas creativas está muy relacionada con el concepto de crear, de creación. Sólo se “Crea” desde la nada, hay que ser un dios, un genio entonces para poder crear. Pero la creatividad también implica crear conectando ideas que ya existen de una manera original. Y todos tenemos esa capacidad creativa desde que nacemos.

:: ¿En qué momento un niño que desborda creatividad se acaba convirtiendo en un obediente empleado que espera siempre indicaciones sobre qué tiene que hacer y cómo?

Es un proceso paulatino, favorecido por el entorno, la cultura y la sociedad. A partir de los siete años empezamos a sentirnos menos creativos, menos ilusionados (¡las niñas a esta edad también comienzan a pensar que no son buenas para las ciencias!).

El hecho de estar sometidos a patrones y metodologías de aprendizaje con predominio de la memorización y la repetición nos aleja de la reflexión, de la crítica, de la imaginación.

Nos vamos acostumbrando a dar la respuesta que se nos pide, que suele ser la única válida. También la falta de motivación por aprender, de reconocimiento, nos lleva a aparcar la creatividad. Y por supuesto, las prisas.

:: ¿Por qué algo que llevamos ‘de serie’ ahora está boca de todos: educación, creatividad, pasión, emprendimiento…?

Porque la incertidumbre impera, es imparable y nos conduce a una exponencial transformación, y vivimos sin tener todos los datos para dar una respuesta válida a través de la lógica o razonamiento. Pero necesitamos dar respuestas sobre temas que no controlamos en su totalidad.

Tenemos que imaginar, visualizar, anticiparnos, ser flexibles y originales, ágiles… En definitiva, más que nunca el momento nos exige ser creativos para aproximarnos y adaptarnos mejor con la solución.

Hemos vivido anteriormente en la historia momentos de incertidumbre y cambio (por ejemplo, cuando no conocíamos todos los mares, terra incógnita), pero la digitalización ha fomentado la conectividad, globalización, agilidad y esto es tremendamente complejo, incierto y clave.

:: ¿Y tenemos estructuras sociales, educativas, empresariales que incentivan o más bien adormecen esas capacidades creativas necesarias?

Lo que no hemos hecho es crear estructuras nuevas para tiempos nuevos. Hemos heredado las que antes funcionaban, permitían producir en masa y repetir sin variantes. Si cambia el entorno, mejor dicho, si hemos cambiado el entorno, construido robots, o creando inteligencia artificial…, por ejemplo, tendremos que crear también una estructura de pensamiento que pueda gestionar nuestras creaciones y continuar avanzando hacia el bienestar.

No podemos olvidar que los humanos hemos sido creativos y somos los responsables de generar la inteligencia artificial y todo lo que esté por venir. Es nuestra creación.

:: A mí me fascina la incertidumbre, ya no hay gestión, inversión o progreso que no lidie con ella. ¿Qué conexión existe entre incertidumbre y creatividad?

Lo comentábamos anteriormente. La creatividad se nutre de las nuevas conexiones. La incertidumbre supone que hay zonas que no conocemos, de menor seguridad para nosotros.

La creatividad sirve para construir puentes, por ejemplo, a través de la imaginación, que nos permite adaptarnos a esa incertidumbre.

:: Hablemos del cómo, para empezar a entrenar nuestro músculo creativo,

 1.- ¿Qué 3 cosas deberíamos de DEJAR DE HACER YA?

—Dejarnos llevar por la pereza. Nuestro cerebro es vago y cuanto menos se ejercite, mejor. La creatividad supone un esfuerzo. Además, si trabaja en modo automático, haciendo siempre lo mismo, lo que ya conoce, ahorra energía para cuando tiene una urgencia.

—Desconectar de los demás. Las personas son fuente de energía, son fuente de ideas. Aislarnos de las personas, también de nuestros “usuarios”, supone perder una importante fuente de inspiración y perdemos capacidad empática.

La empatía es fundamental en el proceso creativo.

—No creer un uno mismo. Pensamos que no somos creativos y esto nos hace ser menos creativos aún. Nuestro cerebro no distingue entre realidad y fantasía.

Si le digo que no soy creativo, se lo acabará creyendo. Y así perdemos autoconfianza y poder creativos.

2.- ¿Y qué 3 cosas deberíamos empezar a hacer poco a poco?

—Permitirnos el error. Somos exigentes y estamos muy orientados a conseguir resultados. Vemos el error como algo muy negativo que no nos podemos permitir. Sin embargo, del error se aprende mucho y nos abre nuevas vías para la investigación.

—Salir con frecuencia de nuestra zona de confort.

Lugares, aficiones, temas y personas con los que no sentimos tanta afinidad son una fuente inagotable de inspiración para nutrir la creatividad, la generación y conexión de ideas.

—Aparcar la lógica y primar las emociones. El sistema ha potenciado y valorizado la lógica sobre la parte emocional de nuestro cerebro.

Lo que aprendemos mejor es aquello teñido de emoción, de afecto, de placer. La creatividad se alimenta de las emociones y la imaginación que suscitan.

:: Hablemos de equipos, ¿cómo funcionan los equipos creativos?

Decíamos que no debemos aislarnos de los demás, porque las personas, debido a nuestra diversidad de pensamiento —y aquí hago una llamada a la importancia, también estratégica, de la presencia en términos de igualdad de mujeres en los equipos y liderazgo—, somos fuente multiplicadora de la creatividad.

Los equipos que trabajan en entornos de seguridad, donde el error se valora como aprendizaje, donde se potencia el optimismo y bienestar de las personas, donde los líderes inspiran, motivan y favorecen la autonomía y libertad de las personas, generan innovación orientada a grandes cambios, disruptiva y de gran impacto.

La generación de un gran volumen de ideas nos aproxima a la generación de mejores respuestas a los problemas.

:: En esos equipos, ¿cómo se gestionan los ‘egos’ para que los gallos del corral no maten la creatividad de los demás?

En una primera fase del proceso de innovación, durante la generación de ideas, hay una norma fundamental: la libertad de juicio para todos los participantes. Todas las ideas aportadas son buenas y deben ser aceptadas sin condicionantes. Sólo así se avanza en esta fase hacia la siguiente, donde se evaluarán las ideas generadas anteriormente.

Si el equipo está de verdad ilusionado y motivado con el objetivo de trabajo, con encontrar una solución, todos trabajarán y se implicarán en el proceso sintiéndose orgullosos de pertenecer, de formar parte del objetivo global de cambio. Fomentar este espíritu debe ser un objetivo del líder inspirador.

:: Apórtanos algunas ideas claves para fomentar el pensamiento ‘divergente’

En las empresas es importante que las personas tengan la opción de formarse en temas por los que sienten curiosidad, a pesar de no ser el core de la actividad. Crear equipos de personas que compartan pasiones, aficiones, lecturas. Potenciar acciones que favorezcan estados de ánimo de alegría y afecto.

Todo empieza y termina en las personas, no debemos olvidarlo. Y sólo si las personas se encuentran relajadas, sin estrés, sin miedo, trabajarán en ese modo divergente, generando conexiones alejadas que se producen en mayor medida cuando el cerebro está “contento”, como decía Einstein, “divirtiéndose”.

:: Hay una sensación, a veces demasiada generalizada, de que la creatividad parece como algo de azar, albedrío, libertad e incluso poco esfuerzo. ¿La creatividad ayuda a resolver problemas complejos, o en contextos de alto estrés o en condiciones poco propicias lejos de ese idilio en el que solemos pensar?

Es también una realidad, no sólo una sensación. La creatividad tiene mucho que ver con el azar y el desorden, por supuesto. Esto lleva a concluir que requiere poco esfuerzo y por lo tanto es imposible que ayude a resolver. Esta parte no es real. Previa a esta sensación o momento “ahá”, hemos pasado por un proceso —más o menos espontáneo, consciente— de trabajo, de absorción, de investigación.

Sólo después del acopio de ideas y conocimientos podemos tirar de ellas para conectarlas. Es obvio que, si no disponemos de material, de conocimiento, no podemos conectarlo.  

:: Yo me he declarado como una Persona Alta Sensible (PAS) y me gustaría que nos hicieras una reflexión sobre cómo se conecta la sensibilidad, la gestión de las emociones con la creatividad.

También me considero PAS. Y creo que esta circunstancia es una ventaja, porque es una especial predisposición en la percepción a través de los sentidos, se filtran más datos, se almacena más información en el hipocampo, aumenta la capacidad de inteligencia intuitiva e inconsciente. Y todos estos datos, que no son tan obvios, enriquecen los procesos de salida de innovación.

Los PAS disponen, por decirlo de algún modo, de más información emocional para enriquecer las salidas, las soluciones.

Potenciar la parte emocional, sobre todo la positiva, y la consciencia de las emociones y de las sensaciones, es otro recurso favorecedor de la divergencia.

Las emociones negativas también funcionan en ocasiones como disparadores de la creatividad, siempre que el estrés esté controlado y no nos bloquee.

:: Me preocupa que se conecte mucho más la creatividad con las ideas y no con la ejecución de las mismas…

Podríamos decir que hay una fase de thinking (ideas) y otra de doing (implantar). La parte del doing la condicionamos a un término: eficiencia.

Pero buscar la eficiencia como primer objetivo (tal vez pensamos que así ganamos agilidad), nos lleva a generar ideas poco originales, ideas menos disruptivas.

Y al final del proceso, la solución que generamos pierde originalidad y fuerza, por centrarnos en esta eficiencia. Sin embargo, opino que las empresas deberían cambiar esta cultura y potenciar más la idea, lo que habitualmente se conoce como favorecer la creatividad y sólo así llegará una impecable ejecución, una buena innovación.

:: ¿Se necesita disciplina, método, ciencia para obtener grandes ideas que transformen nuestra realidad?

El proceso requiere de disciplina y esfuerzo. No es fácil generar buenas ideas. Metodologías como el design thinking, compartidas con los procesos de los científicos, son buenas herramientas que guían para la transformación.  

:: Elba, no soy capaz de crear en cubículos, necesito luz, aire, pasear, pensar, y romper el molde de lo que se considera una oficina, ¿qué me pasa, doctor? ¿dónde surgen las mejores ideas?

Cuando estamos incubando, por ejemplo, la desconexión, ese paseo por la naturaleza es fundamental.

Cuando el cerebro se relaja y desconecta suele surgir esa conexión improbable. Si nos quedamos encerrados en el sitio de siempre, rodeado de las mismas paredes, es difícil que surja esa inspiración.

¿Por qué en la ducha? ¿Por qué cuando conduzco? Esto es muy personal, pero cada uno tiene sus situaciones de máxima inspiración.

:: Conectado cada vez más con la creatividad está cada vez más ‘de moda’ el mindfulness o la atención plena. ¿Qué opinión tienes al respecto?

Pienso que trabajar la atención plena en las sensaciones, en las emociones, favorece esta desconexión de los problemas, de la rutina, de ese “ruido” que no permite relajarse ni concentrarse al cerebro en encontrar la solución. Son disparadores de la creatividad, porque son disparadores del autoconocimiento y el bienestar.

:: Si los niños son el tesoro de un país y el mapa la educación ¿se debería centrar el foco en los educadores para convertirles en líderes con valentía de hacer, visión para innovar y actitud para inspirar?

Los profesores son ejemplo y patrones de pensamiento para los niños. Su misión es muy valiosa porque modifican el cerebro de los niños a través de las conexiones que favorecen, o que dejan de favorecer, en unas edades en las que los niños aprenden por imitación y repetición.

Los profesores pueden inspirar a los futuros transformadores trabajando en sus procesos cognitivos, en gestionar el aprendizaje. Son la clave, la esencia del cambio, no las tecnologías.

Y para finalizar algunas preguntas cortas:

1.- Tus rutinas fundamentales para mantenerte creativa y apasionada con lo que haces.

Viajar, hablar con mucha gente y escuchar mucho, interpretar, ser lo más curiosa que me permite el entorno, leer (también en inglés y gallego, los idiomas…), hacer mil cosas a la vez y, algunas, terminarlas.

2.- Tu lugar favorito para pensar, y por qué.

El coche, porque el pensamiento automático de la conducción, me surgen muchas ideas.

También cualquier ciudad donde pueda estar sola, rodeada de gente desconocida.

3.- Recomiéndanos alguna lectura que te haya iluminado y despertado gran interés.

Me gustan libros poco convencionales, que descubro sin mucho criterio en librerías o bibliotecas. También revistas, folletos, catálogos, carteles…soy publicista, debe ser esto… Pero voy a decir “Alegría”, un afectuoso e inspirador ensayo de Álex Rovira, o “As palabras da néboa”,  una novela sublime del gallego Francisco Castro.

4.- Qué piensas cuando escuchas la típica frase: “esto siempre se ha hecho así…”

Pienso que me aburre mucho ese tipo de personas que dicen esas cosas. Y que poco hay que hacer en una empresa, por ejemplo, donde se dicen. 

5.- Y cómo te queda el cuerpo cuando hay personas que dicen, “a mí no se me paga por pensar”.

Me gusta más lo que dice Ferrán Adriá, algo así como: “La primera señal de que estás innovando es que la gente no te entiende”. Las personas creativas somos muchas veces incomprendidas. Por eso dicen que la creatividad da coraje. Estoy convencida.

Mostrar comentarios (1)

Comentarios

  • Juanjo Cabanillas Ibáñez

    Sublime!!
    Mi más sincera enhorabuena por la interesantísima entrevista.

    • Article Author

Artículos relacionados

Expertos

Antonio Roldán, “moveremos 1.000 millones destinados a empezar AVEs para crear una red de apoyo a la innovación”

Cuando leí por primera vez el libro de Luis Garicano, “El Dilema de España”, el propio Luis...

Publicado el por Javier García
Economía

Reflexiones tras unos días en el MIT: en la universidad, ¡el talento no se improvisa!

Las universidades son una suma de talento. Una buena o mala universidad se determina por su forma de combinar el talento para dar resultados en forma de aprendizaje, de...

Publicado el por Xavier Marcet