Hace más de un mes se trató en este mismo portal el ajuste silencioso del gasto público, en un post que miraba a las diferentes modalidades del mismo para concluir que, más que el manido austericidio, se estaba llevando a cabo una mera redistribución entre partidas presupuestarias.
Repetidos déficits presupuestarios de los últimos años en las administraciones han disparado la deuda pública hasta alcanzar el 112% del PIB (o un mínimo del 88% del PIB) duplicándola en cinco años.






