Publicaciones de Francisco Alcaide Hernández

Francisco Alcaide Hernández es uno de los principales especialistas en management y desarrollo personal en España. Licenciado en Administración y Dirección de Empresas; licenciado en Derecho; máster en Banca y Finanzas; y doctor cum laude en Organización de Empresas.Ha prestado sus servicios de asesoría, consultoría, investigación y formación a empresas de diferentes sectores (Deloitte & Touche, Wolters Kluwer, Terra Consultoría de Incentivos, ICO, AWD, AFI, Nebrija Business School…), y ha sido socio y director de la empresa Executive Excellence, que edita la revista homónima, líder de management para Alta Dirección en España, en la que entrevista a numerosas personalidades de referencia de múltiples ámbitos.Colaborador habitual de los medios de comunicación, ha publicado más de un centenar de artículos en prensa y revistas especializadas. Es autor, solo o en colaboración, de ocho libros, el último de ellos Aprendiendo de los mejores (Alienta, 2013), nominado al Premio Know Square 2013 al mejor libro de empresa del año y traducido al chino.Su blog es uno de los más leídos en España y fue premiado en 2012 con la Medalla de Oro de los Premios Blogosfera de Recursos Humanos y Desarrollo Personal.Es patrono de The Helping by Doing Foundation, fundación internacional de voluntariado corporativo.

Últimas publicaciones de Francisco Alcaide Hernández

La riqueza –entendida no sólo como ganar dinero sino como conseguir aquello que queremos– está relacionada con nuestra capacidad para resolver problemas, y nuestra capacidad para resolver problemas está relacionada con tener recursos (opciones). La pobreza consiste en tener más problemas que soluciones; la riqueza consiste en tener más soluciones que problemas. Por ejemplo, si […]

Todos somos buenos en algo, regulares en otras cosas y malos en unas cuantas más. Por tanto, tendremos más posibilidades de triunfar si concentramos nuestras energías en aquello que sabemos hacer mejor. Cuanto más destaques en una disciplina, más dispuesto estará el mercado a pagar por ti. Esto parece obvio, pero luego la experiencia demuestra […]

Mucha gente no hace muchas cosas porque no las ve accesibles. No forman parte de su realidad. Y esto sucede así porque pasan por alto que un gran éxito no es otra cosa que la suma de muchos pequeños éxitos. A ningún alumno se le pasa por la cabeza obtener su carrera universitaria en un […]

El ser humano pocas veces cambia por iniciativa propia, y a menudo sólo se pone en marcha cuando ya no tiene más remedio y todo tiembla alrededor. Aunque esté confundido e insatisfecho, prefiere la comodidad a la incertidumbre del cambio. Por eso, la adversidad o las crisis pueden ser buenas aliadas ya que no nos dan otra opción que la de tirar hacia delante.

Ponte en situación. Acabas de recibir una llamada telefónica del abogado de un familiar del que no sabías nada desde hace tiempo. Te ha dejado en herencia un millón de euros. El dinero está depositado en una caja fuerte de un banco suizo para que lo recojas. Sólo hay un inconveniente: la combinación de la caja fuerte se encuentra en un estuche de plata en la cima del monte McKinley, en Alaska, con una altura de 6.193 metros, la más alta de Norteamérica.

Quiero detenerme en uno de los aspectos poco abordados en el mundo del management y la gestión: la necesidad de pararse a pensar para hacer mejor lo que hacemos, buscar la excelencia, desarrollar la innovación –nuevos productos, nuevos canales de venta, nuevas aperturas…– y reflexionar sobre la dirección y sentido de nuestras vidas y empresas. En un mundo tan acelerado donde todo cambia a la velocidad de vértigo, esto de primeras choca, porque parece que pararse a pensar es una pérdida de tiempo.

Hay una variable a la que todos prestamos mucha atención y no es otra que el sueldo (nómina = trabajador por cuenta ajena) o la facturación (ingresos = trabajador por cuenta propia). Lo hacemos así porque cuantificar es una forma de sencilla de comparar entre unas cosas y otras, entre unas personas y otras. Pero esa es una versión demasiado simplista de la vida, una forma de enfocar las cosas de manera reduccionista porque es dejar de lado otras variables relevantes.

Entre las numerosas ideas que Jim Rohn, uno de los autores incluidos en Aprendiendo de los mejores (Alienta, 9ª edición), ha aportado al desarrollo personal, hay una que a mí me cambio de forma radical la manera de enfocar el mundo de la empresa, porque me parece de una simplicidad reveladora.   La clave está en los FUNDAMENTOS…  En esta vida todo se puede aprender, y el éxito también; porque el éxito no es otra cosa que el resultado natural de aplicar consistentemente los fundamentos del éxito en la vida.

Toda empresa aspira a perdurar el mayor tiempo de vida en el mercado. La realidad, sin embargo, dice que el 85% de las empresas no pasan del séptimo año de vida. ¿Cuáles son las causas principales? Hoy apuntamos nueve muy comunes:1.- AUTOCOMPLACENCIA  Nada hace fracasar tanto como el éxito. A menudo, las empresas se acomodan. Tal vez sabes la historia del suicida que se tira de un décimo piso y cuando va por el séptimo le preguntan: «¿Qué tal?

Todo el mundo quiere saber qué tienen aquellas personas extraordinarias; aquellas que consiguen resultados que a nosotros también nos gustaría conseguir. Si uno les observa, estudia y analiza, puede encontrar muchas pistas interesantes que son indicativas de lo que se debe y no debe hacer. Aquí van algunas de esas pistas que te pueden ser útiles:1.- Piensan en grande Saben que no existen los límites, sólo las limitaciones, que no son sino creencias mentales incrustadas en nuestro inconsciente producto del entorno en el que nos hemos desarrollado.