John Müller: “Si la salida a Bolsa de Bankia fue fraudulenta, el Estado habría conspirado contra sus ciudadanos”

9 marzo 2015 2

Tras finalizar la lectura del último libro de John Müller, “Leones contra dioses”, lo tuve claro: éste es el mejor libro que conozco para comprender y recordar cómo ha vivido España la mayor crisis financiera de las últimas décadas. La forma en la que se aportan los datos, cómo se entrelazan los hechos, las fechas y los detalles clave hacen de este libro una crónica periodística que se convertirá en una referencia clave para comprender la historia contemporánea de este país. Inmediatamente quise entrevistar a John y tratar de divulgar algunas de las cuestiones en las que él se ha introducido con lupa.

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Aunque seguro lo conoces, porque es uno de los periodistas con más prestigio de España, John Müller es columnista del diario El Mundo, del que fue fundador en 1989 y en el que se desempeñó como director adjunto hasta diciembre de 2013. Dejó la redacción para poder dedicarse en exclusiva a su columna “Ajuste de Cuentas”, sobre asuntos económicos. Él define “Leones contra dioses” como una crónica analítica de los años de la prima de riesgo en España.

:: ¿Cuándo y como se extendió la concepción social y periodística de que el mundo estaba en crisis? 

Claramente en 2008. Para los más informados a partir de marzo con los problemas de Bear Sterns y más popularmente desde septiembre con el hundimiento de Lehman Brothers. Para mí comenzó el 9 de agosto de 2007 cuando me tocó convencer al director de El Mundo, Pedro J. Ramírez, de que la inyección de liquidez del BCE para subsanar la desconfianza creada por la congelación de tres fondos de Paribas no era habitual y merecía un amplio reflejo en nuestra portada.

:: John, ¿Cómo se gestó el “riesgo Zapatero”? 

El factor más importante y ampliamente percibido fue su negación de la crisis. Pero los “antipatriotas” que hablábamos de ella sabíamos que ese empeño era una pose que nacía de su reacción profundamente política ante un problema económico. Él actuaba sobre las expectativas de las personas, típico de un político. Es más, cada vez que los micrófonos le traicionaron, quedó claro que Zapatero sabía que la crisis estaba allí pero se negaba a hablar de ella para no extender el pesimismo. Esa distancia entre lo que se piensa y lo que se dice abonó su pérdida de credibilidad y sobre ésta creció el “riesgo Zapatero”, como lo llamaban los banqueros.

:: Citas a Wolfgang Münchau, columnista del Financial Times, cuando en enero de 2009 sentenció “El peligro de verdad es España”, ¿La España de 2009 fue como la Grecia de 2015 o ves claras diferencias?

Hay muchos puntos en común entre las historias de España y Grecia, pero entre la España de 2009 y la Grecia de ahora sólo veo uno: la falta de credibilidad y la incertidumbre política. En todo lo demás –tamaño, economía, población, historia reciente- no veo más que diferencias. El problema es que ese punto en común se resume brutalmente en el hecho de que tanto el Gobierno español de entonces como el griego de ahora no son conscientes de sus limitaciones.

:: Dices en el libro que “Los Presupuestos Generales del Estado eran y siguen siendo la ley más importante de una democracia”… Sin embargo, ¿hay algo que se cumpla menos que unos presupuestos públicos en España?

Creo que en los Presupuestos de los últimos dos ejercicios se ha mejorado bastante. En la época de Zapatero fueron “la casa de tócame Roque” y no sólo porque la desviación en el gasto fuera enorme, que suele ser el principal fallo de unos Presupuestos. Basta decir que en aquellos años se hizo popular el concepto de las “enmiendas de imposible ejecución” para definir lo que no se podía costear por falta de recursos o porque los diputados eran tan vagos que no encontraban los créditos que debían anular para sufragar sus nuevas iniciativas o sencillamente se equivocaban en la identificación del crédito que deseaban sustituir.

Creo que el proceso de elaboración de los Presupuestos es muy mejorable. Los parlamentarios harían muy bien en tomarse en serio el asunto y mejorar el proceso.

:: ¿Qué 5 lecciones has aprendido, como periodista de máximo nivel, en lo que a la gestión de la comunicación de una crisis se refiere? 

¿Esto es como un MBA destilado en cinco puntos?

:: Más o menos, 🙂, inténtalo 

Primero, nunca hables mal o con ligereza de tu país o de tu organización en un escenario que no controlas. La crítica que puede ser legítima y razonable entre los que están al tanto de un asunto puede sonar desproporcionada o ser malinterpretada por otros. Verbigracia: Papandreu y los detalles de la corrupción griega recogidos por la prensa popular alemana.

Segundo, nunca niegues la realidad por muy molesta que sea. Enfréntala. Ejemplo: Zapatero y la negación de la crisis.

Tercero, usando el mismo ejemplo anterior: no hay que sobreestimar la propia capacidad de modificar la realidad. La creencia del PP de que la confianza económica volvería con la mera elección de Rajoy el 20-N también se aplica en este punto.

Cuarto, siempre hay que tener un plan alternativo al plan alternativo.

Y quinto, piensa mal y acertarás, pero no te dejes paralizar por las traiciones y los desengaños. Es decir, no seamos ingenuos, pero no dejemos de apagar el fuego porque hay muchos pirómanos.

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:: ¿Cuáles crees que son las diferencias fundamentales entre la gestión de la crisis en Europa versus Estados Unidos? ¿Europa es compleja en sí misma? 

Aunque parezca increíble y pese a que los niveles de intervencionismo en EEUU se han incrementado muchísimo desde Bush Jr., la economía de ese país funciona como una avioneta bien diseñada y compensada. Si el piloto-presidente, que no es dueño del avión, lo hace mal, basta con que suelte los mandos y la nave recuperará sola el vuelo estable. Eso hizo Clinton, en su momento. Fue el presidente que menos intervino la economía y en su mandato nació civilmente Internet y se frenó el déficit. Además, las intervenciones gubernamentales han sido pocas, pero muy profundas, como su saneamiento financiero. Se habla mucho del impacto de la política monetaria en la recuperación de EEUU y poco de la revolución del fracking que ha mejorado brutalmente su productividad. El fracking no fue iniciativa de Bernanke. Los que conocen EEUU saben que no es el gobierno el que los ha sacado de la crisis, sino sus ciudadanos.

Europa es diferente. Es un Airbus 380 de propiedad estatal donde una negligencia administrativa ha estropeado el timón de profundidad. La pura pericia del piloto es lo que lo mantiene en el aire. Al piloto lo designan los pasajeros, pero éstos son hinchas de fútbol españoles y cada uno lleva dentro su propio seleccionador. El síndrome del seleccionador nacional es que te encanta la idea de gestionar el equipo de todos (es decir, lo de los demás) y lo último que te cuestionas es tu aportación personal. Eso hace que el vuelo europeo sea tremendamente complejo y torpe.

:: Mayo de 2010…¿qué pasó que cambió el rumbo de nuestra historia económica reciente? 

Que el presidente del Gobierno rectificó su diagnóstico de la crisis y su política económica. Y lo hizo unilateralmente y sin anestesia. Hasta el día anterior se abrazaba con los sindicatos y con los beneficiarios del chequé-bebé, y de pronto todo eso pasó a ser insostenible.

:: ¿Dónde estabas cuando quebró Lehman Brothers y qué se te pasó por la cabeza en ese momento?

En la redacción de El Mundo. En la habitual reunión de las mañanas, nos vimos todos bastante desnortados. Recuerdo a Pedro J. y a Casimiro García-Abadillo, consternados y con pocas palabras. El asunto era grave porque ellos son muy buenos analíticamente y como tienen mucha información rápidamente establecen una posición frente a los hechos. Pero no la tenían. Esa mañana había un acto público en el diario al que venía Esperanza Aguirre. Se habían empezado a decir muchas tonterías en las radios. Por ejemplo, Díaz Ferrán, patrón de patrones, dijo que había que suspender el mercado por unas semanas. Me recordó que Fidel Castro había dicho algo similar esa madrugada, pidiendo la suspensión del capitalismo. Lo de Díaz Ferrán me pareció ridículo, pero había personas a mi alrededor –empresarios, directivos…- dándole crédito y eso me sorprendió todavía más. Pensé que igual yo era un marciano. Me acerqué a Esperanza Aguirre y, en voz baja, le pregunté qué pensaba de Lehman y ella me contestó con esa rotundidad que la caracteriza: “Si lo han hecho mal, que quiebren, ¿no?”. Bueno, me consolé, al menos ya somos dos alienígenas hoy aquí.

:: Si tuvieras que elegir los 3 grandes errores del Gobierno Zapatero ¿Cuáles serían?

Los bandazos políticos que minaron su credibilidad y la del país (aquí incluyo la negación de la crisis), el déficit del 11% del PIB en 2009 y su complacencia hacia el mundo de las finanzas.

:: Pero, no te escapes…¿Cuáles fueron los 3 grandes aciertos, a tu juicio?

La reforma del artículo 135 de la Constitución que consagró la estabilidad presupuestaria, romper el tabú de que no se podían reformar las pensiones (en vez de gastarse el fondo de la Seguridad Social que hubiese sido más cómodo y con menor coste político) y continuar la política de amortización de deuda pública de Aznar.

:: Cuándo Rajoy estaba en la oposición y se apuntaba como presidente, ¿Crees que conocía en profundidad la situación de nuestra economía?

Sin duda. La mayor parte de la desviación del déficit se produjo en 2011 en las comunidades autónomas y el PP controlaba la mayoría de ellas. Asumir que Rajoy no conocía la situación es una pésima excusa que deja mal al presidente. Otra cosa es que dramatizara el asunto para crear un punto de apoyo en el que justificar el hachazo fiscal que nos aplicó en diciembre de 2011 ante la falta de imaginación de sus hacendistas.

:: E hilado con lo anterior, ¿Cómo es posible que Rajoy tuviera que hacer prácticamente lo contrario de lo que prometió?

Porque sabía que si nos decía la verdad y contaba lo que pensaba hacer realmente no iba a ganar nunca las elecciones. Éste era su plan B.

:: Para ti, ¿España ya está fuera de peligro?

No. Perduran desequilibrios y atavismos históricos difíciles de superar. Esa es la oportunidad perdida que reseño en el libro. No vamos a volver a tener una crisis como ésta que nos permita hacer las reformas que quedaron pendientes: la del Estado, la de las universidades, la del mercado interior y los servicios que algunas comunidades se resisten a aplicar… España va a confirmar su salida del estancamiento este 2015 y lo hará rebotando, como lo ha hecho siempre según las series históricas. Un 3% de crecimiento en un país europeo es un auténtico lujo. Pero todo eso lo hemos hecho básicamente vía ajuste de rentas y eso durará lo que dure. ¡La reducción de los costes energéticos, que debió originarse en una reforma energética seria del Gobierno, nos la han facilitado los jeques árabes!

:: Una crisis como la “ruina de Bankia”, como la denominas en el libro, pero en general de las Cajas, ¿ha puesto en jaque a toda la clase política?

Sí, por eso el marco adoptado por Guindos, al pedir un rescate europeo, me parece un acierto, aunque se puedan discutir aspectos técnicos del saneamiento. La reforma financiera no lleva el apellido de ningún poder fáctico español porque el Gobierno consiguió blindarla, incluso frente a los suyos. Esta crisis la provocaron los políticos y se corría el riesgo de que ellos pactaran tapar el asunto e irse de rositas. Al final, estamos conociendo prácticamente todo, aunque yo echo en falta que el Parlamento español, en un acto de dignidad, elaborara unas conclusiones sobre la crisis financiera que nos permitiera decir qué hemos aprendido.

También está pendiente el veredicto judicial sobre la salida a Bolsa de Bankia que es, a mi juicio, el asunto más espinoso heredado de la crisis. Si esa salida a Bolsa fue fraudulenta, no sólo el consejo de administración que presidía Rodrigo Rato tiene responsabilidades. Si se produjo tal delito, sería equivalente a un crimen de Estado, es decir, el aparato del Estado habría conspirado contra sus ciudadanos.

:: España ha sufrido una crisis financiera aguda pero, ¿y la crisis institucional?, ¿y la crisis de confianza y de valores? ¿Es todo esto un caldo de cultivo para el populismo?

Es muy curioso lo que ha pasado. El Gobierno de Rajoy dice que defraudó a su electorado subiendo impuestos porque de lo contrario no podía salvaguardar el Estado de Bienestar. Esto lo hizo con la excusa de que había que evitar que la crisis castigara a los más débiles, punto absolutamente discutible porque hay indicadores que señalan que el Estado español es ineficaz redistribuyendo renta. Esta supuesta sensibilidad social en el campo económico no ha tenido su correlato en el campo político, donde se dejó el terreno libre para que aquellos que se sienten más perjudicados por la crisis apoyen fórmulas populistas. Esa negativa a hacer política es la que también ha permitido que la corrupción alcance cotas insoportables y que problemas como la epidemia soberanista en Cataluña se desbordaran hasta límites peligrosos.

Al Gobierno del PP le ha pasado como a los sindicatos, han defendido al núcleo duro que son sus clientes directos: los altos y medios funcionarios, determinados grupos profesionales que capturan rentas y, sobre todo, sus militantes, pero no sus simpatizantes. Le ha faltado una visión global de la sociedad y, sobre todo, abandonar la visión asistencialista del Estado y apostar por la libertad de los individuos.

:: ¿Ciudadanos versus Podemos? ¿La cara y la cruz? ¿Cómo ves el panorama para estas elecciones 2015?

Digo que es el año del cholismo político: el análisis hay que hacerlo partido a partido, porque las municipales y autonómicas de mayo se verán distintas después de las andaluzas y la votación en Cataluña en septiembre lucirá diferente si en Navarra se impone un gobierno nacionalista de izquierdas. Imagino que Rajoy retrasará los comicios todo lo que le permita la ley para que la recuperación económica sea más visible. Efectivamente, este Ciudadanos 2.0, que no es igual al Ciudadanos que conocíamos desde 2006, es una especie de “Podemos de derecha”, como pedía un famoso banquero. El PP va a sufrir y se lo tiene merecido por su rigidez y falta de cintura.

En cuanto a Podemos, no creo que sea posible discutir en serio sobre su discurso camaleónico. Es puro oportunismo político prefabricado por un grupo de aventureros que se sacaron la Lotería en las elecciones europeas. Creo que el fracaso de su intento de presentarse como un movimiento transversal los sentencia a pescar votos en un caladero donde siempre ha habido muchos anzuelos y pocos pescadores con éxito. Aún tienen mucho que demostrar.

:: ¿Cuáles son, a tu juicio, las 3 grandes reformas pendientes de este país?

La primera, la del Estado. En cuanto a su despliegue: plantearnos si necesitamos 8.000 ayuntamientos, si deben seguir todas esas diputaciones, cabildos o mancomunidades, si hay un problema de representatividad política en ciertas autonomías y eso amerita tener 17 parlamentos… ¿Hay disturbios en Albacete o Ciudad Real porque Cospedal ha reducido el parlamento castellanomanchego? ¿No? Bueno, eso debería llevarnos a pensar si todas las comunidades deben ser como mini-Estados. Y en cuanto a su funcionalidad: redefinir la preponderancia del Estado en los servicios públicos, acabar con el carácter vitalicio de los funcionarios que no ejercen potestades públicas, pasar de la cultura weberiana a una basada en técnicas de gestión moderna y, para mejorar la recaudación, hacer visible la relación entre contribución y servicios públicos para combatir a los free riders.

La segunda reforma es la política: democratizar los partidos, hacer transparente su financiación (si esto es una democracia, por qué ha de ser un baldón aportar dinero a un partido), limitar o eliminar el número de asesores designados a dedo en la Administración y, sobre todo, poner fin a la ancha pasarela entre el funcionariado y la política que hace tan conservadores a nuestros dirigentes políticos y, sobre todo, les hace creer que el liderazgo no es un atributo necesario para ser político lo cual me parece una aberración.

La tercera es una reforma educativa que vaya más allá del debate de la clase de religión. Rompería la posición dominante del Estado en el asunto con un sistema de cheque-escolar y cambiaría las prioridades: gratuidad total en la educación infantil y en la obligatoria, pero no en la superior. Vincularía becas con rendimiento académico porque lo que hay hoy lleva a la gente a tomar decisiones equivocadas. Extendería la formación dual. Eliminaría la condición de funcionarios en las universidades y dejaría libertad curricular a todos los niveles. Creo que ya que hemos comprobado que con la planificación educativa no tenemos buenos resultados, deberíamos probar con la libertad. Al menos darle una oportunidad.

2 comentarios

  • antonio gonzalez alvarez  

    Es un resumen brillante y conciso, con el que estaremos de acuerdo una mayoría aplastante de ciudadanos, Ahora hace falta que los políticos tomen alguna nota de esta cátedra.
    gracias

  • Jorge Empresas  

    Muy buena entrevista, qué lúcido! La verdad es que es difícil encontrar una radiografía del verdadero problema económico por el que atraviesa el país. La reforma educativa es básica, y debería ser consensuada por los partidos mayoritarios y no tan mayoritarios, no se puede permitir cambiar de ley cada 4 u 8 años.

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