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Miserias corporativas. Capítulo 2


Colaboración
Miserias corporativas. Capítulo 2
Siempre me ha fascinado la facilidad de algunos autores para formular modelos de marketing, ventas, liderazgo, vamos, de cualquier cosa, y acabar con acrónimos preciosos. Dos que me vienen enseguida a la memoria, AIDA y los objetivos SMART. En castellano siempre hemos tenido problemas con esto. Demasiadas preposiciones y artículos dificultan esto, además de que no nos terminan de gustar mucho los acrónimos, salvo que sean en inglés, que entonces nos pirran. Aunque hay alguna honrosa excepción, cómo el del TOMATE. Además, nunca me ha quedado claro en este caso, qué fue antes, el huevo, o la gallina… Cuando a George T. Doran se le ocurrió lo de los objetivos SMART, ¿pensó primero en el nombre? ¿o definió cómo deberían ser los objetivos y luego casualmente se dio cuenta que se podía formar ese acrónimo?  Pues bien, yo hoy voy a intentar hacer lo mismo (redoble de tambores). Tomando un clásico de los blogs, que son las listas. Voy a hacer una lista de cosas a hacer para tener una convención (o kick off para los pijos) totalmente inolvidable. Esta entrada debería llamarse: Las 10 cosas que debes hacer para tener un kick-off inolvidable (así, con palabras inglesas y con número redondo para que llame la atención). Sin embargo, cómo el nombre lo ponen los de Sintetia, pues ya veremos en qué acaba. El tema de las convenciones es algo legendario dentro de las grandes empresas, aunque ha pasado por diversos ciclos, sobre todo en España. Fueron novedosas, algo moderno que venía de fuera. Luego no había empresa que no lo hiciera, y cuanto más extravagante mejor. Luego, las vacas flacas se llevaron muchos de estos eventos, pero las que lo siguen haciendo, las siguen haciendo por inercia, sin un claro objetivo. Pero bueno, aquí van las 10 cosas que debes hacer para tener un kick-off inolvidable: 1.- No hay nada más memorable que hacer una convención en una zona de conflicto. A parte de que así todo tu familia tiene claro dónde vas porque sale todo el día en la tele, siempre da bastante subidón llegar al país en cuestión y encontrarte cazas de combate en el aeropuerto, tanquetas por la calle y, en general, armas por todos lados. La Primavera Árabe ofrece muchos destinos de este tipo, y además, algo buenísimo en esta época de crisis, a precios de saldo. No hay nada como unas fotos de tus empleados en Facebook con un AK-47 en sus manos de alguna milicia local. 2.- Es muy importante elegir sitios “cercanos” a aeropuertos secundarios. Cercanos, pero no al lado. Esto permite a tus empleados disfrutar de largas horas de vuelo en clase turista, con largas horas de espera para coger los vuelos de conexión, y finalmente, obsequiarlos con un bonito viaje en autobús conducido por un hábil conductor por carreteras en las que las normas de circulación son opcionales. Y todo esto con un claro objetivo: que tus empleados tengan muchas horas para que puedan dejar limpias sus bandejas de entradas tanto antes cómo después de la convención. 3.- Siempre es una gran idea, después de tener a todo el mundo viajando un día de ida y otro de vuelta, apretar la  agenda para “ahorrar” y hacerlo en dos días, lo cual, unido al día de viaje de ida y al día de viaje de vuelta, seguramente haga muy felices a los asistentes. 4.- La agenda es una de las maneras más potentes de conseguir hacer tu convención memorable. Lo mejor es delegar esta árida tarea a alguien fuera del equipo directivo, para conseguir que sea un evento centrado en la estrategia y el futuro de la compañía, a la vez que motivador. Y, para ello, las mejores agendas son aquellas cargadas de actualizaciones de producto, con interminables diapositivas sobre las características de los productos actuales y futuros. 5.- Con la mitad de los asistentes locos por el deporte, y la otra mitad loca por mantener su bandeja de entrada limpia, la agenda que ha montado el delegado, en la que ha querido demostrar que la gente viene a la convención a trabajar duro, no dejará un hueco a nadie para mantener su rutina de ejercicios o contestar a los correos, salvo que se levanten pronto o se acuesten muy tarde. Por eso será muy habitual, y motivo de recuerdos entrañables por los años venideros, ver a gente corriendo alrededor del hotel a las 6 de la mañana, o correos enviados a las dos. 6.- Sin duda, la principal fuente de recuerdos de una convención es el alcohol. Y lo es tanto por exceso como por defecto. Empezando por defecto, la Primavera Árabe nos ofrece un montón de lugares donde es más fácil conseguir un AK-47 que una cerveza. Además, yo tengo personalmente divertidísimos recuerdos de convenciones en las que la gente hacía verdaderas locuras para seguir bebiendo cuando el bar había cerrado. Nada más memorable que una llamada de atención de la seguridad del hotel o, por qué no, de la policía local. Aunque el exceso también tiene mucho potencial. No hay que olvidar que los asistentes (exceptuando a los becarios) ya hace mucho que dejaron de salir de jueves a sábado, así que esta es la única ocasión en varios meses que tendrán de beber a lo bestia. Y claro, ya no tienen el cuerpo para ello, las borracheras serán espectaculares. Los jefes intentando mantener la compostura completamente borrachos mientras dicen cosas que no deberían. La becaria acosada sexualmente a la vez por 10 de tus empleados. Y lo mejor de todo, conseguirás un nivel de atención óptimo para las actualizaciones de producto del día siguiente. Eso sí, todo el mundo recordará la resaca de ese día durante muchos años. 7.- Hay que apoyarse en el genio latente en la empresa para la organización de fiestas. Eso de traer a U2 o a los Rolling Stones para animar la fiesta de tu convención está muy pasado de moda y además es muy hortera. Nada cómo pedir al delegado que monte algunas actividades para amenizar la fiesta y que no sólo sea emborracharse. En ninguna convención que se precie puede faltar el karaoke montado por el listillo de turno con una aplicación cutre que se ha encontrado en Internet y con los hits más horteras de las últimas décadas. Una convención no es una convención sin un buen karaoke. 8.- No podemos olvidar uno de los objetivos principales de cualquier convención, que es hacer equipo (‘team building’, para los que no podéis vivir sin anglicismos). Hace años, esto se encargaba a empresas externas que organizaban ejercicios muy aburridos y muy caros. Luego se empezó a encargar esto a Recursos Humanos, los cuales, además de hacer cosas aburridas, eran muy cutres y cómo de otro siglo porque se quería hacer con el menor gasto posible. Pero la verdadera forma de hacer ejercicios para generar sentimiento de equipo es hacer pasar a todo el mundo por actividades vergonzantes. Que todo el mundo haga el ridículo en equipo genera espíritu de equipo. Y, para esto, lo mejor es que el equipo directivo tome las riendas y haga lo primero que se les ocurra (o lo primero que alguien diga que un primo suyo de Murcia en otra empresa hizo que le gustó mucho). 9.-  En la base de toda convención debe estar el motivo real por el cual se hace. Para ello hay que tener claro la ambición del equipo directivo a la hora de esta inversión tan grande. Y lo que a todo equipo directivo del mundo le preocupa es el negocio, las cosas importantes, y una convención claramente no entra en esa categoría. Por lo tanto, pensar bien el porqué del evento es una pérdida de tiempo, y también la narrativa de ese porqué, y los objetivos a conseguir invirtiendo mucho tiempo y dinero. 10.- Y, después del evento, nunca debes pedir opinión a los asistentes. En el hipotético caso de que fueran sinceros, que todos sabemos que nadie lo es en este tipo de encuestas, cualquier cosa que no fuera un 10 sobre 10 a todo, sería un claro ejemplo de desagradecimiento. Y es más, esa persona sería desleal a la empresa y su nivel de compromiso sería percibido como mínimo. Por eso, para hacerlo realmente memorable, lo mejor es pedir opinión con nombre y apellidos. Así la información también puede ser útil para las revisiones anuales. Y aquí están mis 10 cosas que nunca debes dejar de hacer para que tus convenciones sean memorables, podríamos llamar a este modelo C.A.G.A.D.A.G.R.A.N. No dejéis de compartir experiencias memorables personales para ver si podemos añadir otras dos. No se os olviden que deben empezar por D y por E.

Autor:

Uno más de la Generación X que en 2012 es directivo en una gran corporación

Otros artículos del mismo autor:

Miserias Corporativas. Capítulo 1.

La generación X: una nueva fábrica de emprendedores

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Comentarios

  • Sintetia » Miserias corporativas. Capítulo 3

    […] el nombre: Master del Universo de las Hamburguesas a la Brasa (MUHAB, vale, no es cómo el de mi anterior entrada, pero pilláis el […]

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