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La delicada situación de la I+D en la economía española


Javier García
La delicada situación de la I+D en la...
Hace unos días, un amplio grupo de asociaciones e instituciones científicas de carácter nacional e internacional hacían llegar al Presidente del Gobierno una “Carta Abierta por la Ciencia en España” respaldada también a título individual por más de 26.000 científicos de 80 países. Apoyaban la carta seis Premios Nobel, numerosos Premios Príncipe de Asturias, premios Nacionales de Investigación y Académicos de Reales Academias españolas e internacionales. El consenso emergente es claro: España no es un país para científicos. Los brotes sembrados durante las dos últimas décadas pueden ser erradicados por la falta de recursos y la incertidumbre que asola el panorama español. Los investigadores jóvenes, ya de por sí acostumbrados a la movilidad internacional, pueden acabar abandonando masivamente el país ante la falta de perspectivas que la coyuntura española presenta. ¿En qué medida supone este posible éxodo una amenaza para la recuperación de la economía?

La investigación y la innovación constituyen para la teoría economía moderna el núcleo del crecimiento a largo plazo. En los países desarrollados, con la mujer ya plenamente incorporada al mercado de trabajo, las ganancias de productividad y de bienestar se producen solo cuando la innovación altera los procesos productivos para conseguir producir más con menos recursos. Este proceso de descubrimiento abre nuevas oportunidades productivas en las denominadas “actividades basadas en el conocimiento”. Pero, tras años de tímidos aumentos, la crisis ha puesto freno a una inversión en I+D que en 2011 suponía todavía un 1,3% del PIB frente al 2% de la Unión Europea. A pesar de que la percepción del ciudadano y el discurso político coinciden en la importancia de la I+D como motor de progreso, los recursos no se materializan y cada año se acumulan nuevos descensos de los fondos públicos a través del recorte de subvenciones, de becas o de financiación de centros de investigación. Además, el volumen total de inversión privada es también menor: mientras la empresa media europea invierte unos 318 euros en I+D por habitante, dicha inversión solo alcanza en España los 160 euros.

No obstante, la convicción generalizada de que la I+D es la senda inexcusable del progreso ha convivido en España con la percepción de que los esfuerzos en este conjunto de actividades no han dado todos los frutos que se podría esperar, lo cual explicaría la relativa pasividad de la ciudadanía ante los recortes en este área. La mejoría producida durante las últimas décadas no consiguió evitar la formación de la burbuja inmobiliaria ni ha conseguido consolidar ningún clúster tecnológico relevante en España. Así, según las estimaciones del prestigioso observatorio ABACO, el PIB generado en “actividades basadas en el conocimiento” se mantenía en España muy por detrás de la del resto de países desarrollados. Concretamente, solo el 27,7% del PIB español está compuesto por dicho tipo de actividades, frente al 38% de Francia, el 43,4% de Italia o el liderazgo indiscutible de Estados Unidos, con el 59,5%.

¿Cuáles son los mecanismos de inversión en I+D que conducen a un aprovechamiento de la inversión por parte de la economía real? Producir conocimiento es complejo y costoso, y la rentabilización de dicha inversión, como explica la geografía económica mundial, requiere una alta concentración de inversiones, talento y capacidad empresarial. Pero las disparidades en España son muy amplias. Siete de cada diez euros invertidos por las empresas I+D se concentran en cuatro comunidades: Madrid, Cataluña, País Vasco y Navarra. Salvo en el caso de País Vasco y Madrid, dichas inversiones son mucho menores que en el resto de los países de la Unión Europa. Parte del problema se encuentra en que la innovación depende en gran medida de la excelencia de los centros de educación superior. Y, según el Academic Ranking of World Universities (conocido como “Ranking de Shanghai”), no hay ninguna universidad española entre las doscientas mejores del mundo. ¿Qué ha fallado en España? ¿Podrán las actividades basadas en el conocimiento liderar la recuperación en medio de una coyuntura tan desfavorable para la I+D? El interesante caso del inodoro creado por el California Institute of Technology arroja luz sobre algunos aspectos clave. El “inodoro de Caltech” El 40% de la población mundial no tiene acceso a un inodoro, y dicha carencia supone la muerte anual de un millón y medio de niños por la ingestión de alimentos contaminados por aguas fecales, cifra muy superior a las muertes causadas por el SIDA y la malaria. ¿Cómo es ello posible 238 años después de que Alexander Cummings patentase su invento? Aunque el inodoro es una de las tecnologías que mayor impacto ha generado en el bienestar de las personas a lo largo de la historia, la carencia de infraestructuras de canalización, inasequibles para muchos países de renta baja, hace que la adopción completa no haya sido posible.

En un importante esfuerzo para conseguir instalar inodoros allí donde las infraestructuras no lo permiten, la Fundación de Bill y Melinda Gates destinó el año pasado 3,3 millones de dólares a dicha tarea. Para ello se escogieron ocho de las mejores universidades del mundo y a cada una de ellas se le asignó un presupuesto de 400.000 dólares para ejecutar el siguiente reto: los equipos de investigación debían inventar un nuevo inodoro que potabilizase el agua tras recibir los desechos, generase fertilizantes, no dependiese de la red eléctrica y tuviese un coste de mantenimiento anual inferior a 5 céntimos de dólar. Un año después, el equipo del Instituto Tecnológico de California se proclamaba ganador, obteniendo un premio adicional de 100.000 dólares. El nuevo inodoro funcionaba a través de energía solar, la cual utilizaba para potabilizar el agua y convertir los desechos en hidrógeno y fertilizante, que a su vez podía utilizar para generar energía eléctrica adicional. El inodoro diseñado es completamente autónomo y tiene un coste de mantenimiento inferior a los 5 céntimos presupuestados. Se trata de un gran avance que permitirá el acceso de los países más pobres de África a un instrumento para combatir el cólera, la malaria, la contaminación de los alimentos y, por tanto, luchar de una forma más efectiva contra la pobreza. Este curioso caso real permite explicar algunos hechos diferenciales de la I+D: 1.- En primer lugar, que una tecnología esté “inventada” no implica que no pueda ser de nuevo “reinventada”. Toda innovación suele partir de la combinación de elementos ya existentes –todos los componentes del inodoro de Caltech eran conocidos-, por lo que cada nueva tecnología descubierta abre nuevas posibilidades para la innovación. La aplicación práctica de nuevas innovaciones no tiene por qué depender de nuevos descubrimientos enormemente técnicos y complejos, sino también de la combinación de elementos conocidos. 2.- En segundo lugar, la historia recuerda el poder de los incentivos. Un buen diseño de incentivos que coloque al talento y los recursos adecuados a resolver un problema concreto puede producir resultados asombrosos. ¿Qué habrían conseguido en cambio subvenciones genéricas por valor de 3,3 millones? ¿Son comparables las actuaciones guiadas hacia objetivos concretos con los resultados obtenidos por las deducciones fiscales a la I+D? 3.- La reinvención del inodoro se debe especialmente a la calidad media de las universidades seleccionadas. El talento, el conocimiento y los instrumentos para resolver problemas se cultivan con formación y experiencia, siendo necesario un stock mínimo de capital humano capaz de convertir el conocimiento en soluciones y que éstas puedan comercializarse o distribuirse para el beneficio de la sociedad. La fragmentación de la universidad española y su escasa apuesta por la excelencia van en contra de estos requisitos. 4.- El centro ganador, conocido popularmente como Caltech, se encuentra muy cerca del mayor clúster tecnológico mundial, Silicon Valley, donde el flujo de personas e ideas entre la universidad y la industria es constante y habitual. Pero un clúster de dichas características no se crea en cuestión de unos pocos años: han sido necesarias varias décadas de concentración de las empresas tecnológicas más punteras a nivel mundial y de un núcleo de universidades que incluye tres de las seis mejores del mundo (Berkeley, Stanford y Caltech). Los próximos años serán especialmente duros para la investigación en España. Pero, aunque las actividades basadas en el conocimiento no podrán liderar a corto plazo la recuperación, son el único camino viable de futuro a pesar de los fuertes recortes que está sufriendo la investigación. Su crecimiento dependerá de una mejor alineación de incentivos –alejándose definitivamente de la subvención no ligada a objetivos-, de una mayor apuesta por la excelencia en la formación superior y de una mayor concentración geográfica de dicho tipo de actividades. Artículo publicado en la revista Tiempo
Mostrar comentarios (15)

Comentarios

  • Olga Gutierrez

    Me ha enganchado el articulo por poner de manifiesto una triste realidad y por el magnifico ejemplo que habéis explicado. Me gusta!

    • Article Author
  • DanielCoontigo

    todo un ejemplo!!! a ver si nos aplicamos el cuento de bill!

    • Article Author
  • Gian-Lluís Ribechini

    Javier y Abel.
    En la discusión sobre los recortes a la I+D que planteáis en el artículo, supone la creencia que las investigaciones que se realizan bajo el sello “I+D”, y las publicaciones asociadas tengan posteriormente aplicación en el desarrollo de nuevos productos y servicios que generen los ingresos fiscales que permitan mantener el denominado “sistema de I+D”. Pero hay una parte de esta I+D que no genera, ni generará; y que además no se discute que nunca debería haberse realizado.
    Otro aspecto que no se expone en el debate es que la I+D no es necesaria para ser innovador, se puede ser innovador sin hacer I+D. Al respecto en 2012 se publicó una tesis de un investigador del Fraunhofer Insitute con el significativo título “Innovación sin I+D” que aporta unas demoledoras conclusiones que cuestionan las políticas públicas de fomento de la I+D.
    Asimismo en un estudio publicado el año 2011 por ZEW y Fraunhofer se decia que: “Un 44% de las empresas manufactureras alemanas innovadoras no llevó a cabo actividades internas de I+D.” Lo cual hecha por tierra el mito de la I+D como obligatoria para innovar.
    Los datos de ambas publicaciones así como unas reflexiones se pueden leer en el link:
    http://bit.ly/WbzZKU
    .
    Además la transferencia tecnológica entre Universidades y empresas, especialmente con las pymes, es la asignatura pendiente de la I+D+I de este país. La mayoría de investigaciones tienen como objetivo la publicación y no la obtención de patentes, ya que el sexenio curricular tiene una mayor preponderancia hacia la publicación en detrimento de la patente o la innovación que genere negocio.
    En el MIT, por ejemplo, no se puede publicar nada si previamente no se ha analizado su patentabilidad y el posible negocio que pueda generar a la institución. Una de sus principales fuentes de ingresos son los royalties sobre patentes.
    .
    Además, en mi opinión, la I+D a desarrollar necesita tener la referencia de una Política Industrial de país a la cual esta I+D aporte los conocimientos que permitan a las empresas desarrollar productos y servicios innovadores de ámbito glocal.
    Porque ¿qué sentido tiene tener un gran escaparate lleno de conocimiento que no se valoriza?, tal como, a raíz de una mesa redonda sobre Parques Científicos y Tecnológicos que modere, expuse en este post: http://gianlluisribechini.com/?p=2074.
    Finalmente en el sistema de I+D, y en los responsables de definir las políticas públicas de incentivos a la I+D+I existe un profundo desconocimiento de los costes que supone la “industrialización de la I+D” y que hace que muchos proyectos de I+D subvencionados no den lugar al desarrollo y comercialización de productos y servicios innovadores. Es decir, un proyecto de I+D puede tener un coste/inversión de 1 millón de euros, pero el coste/inversión para que lo que se ha desarrollado sea reproducible de forma industrial y posteriormente comercializado puede ser del orden de 10 o 100 millones de euros, y esta inversión (a menudo no subvencionada) a menudo no puede ser asumida por la empresa (y en la actual situación de restricción crediticia aún menos).
    Por tanto, en mi opinión, se debe reconsiderar las estrategias y políticas de I+D+I atendiendo de forma global a todo el ciclo de vida de la I+D+I, porque si no los recursos no se retroalimentaran; y para ello son necesarias estrategias y políticas industriales, que supongan el necesario cambio de paradigma en el modelo productivo del país.
    Este es un tema de debate apasionante.
    Saludos.
    Gian-Lluís

    • Article Author
  • Javier García

    Gian-Luís, gracias y brillantes ideas! Estoy de acuerdo contigo. Un poco lo que tratamos de transmitir es eso, precisamente: uno, gastar por gastar en I+D no mejora el output (crecimiento, eficiencia y productividad). los incentivos y cómo se diseñen las políticas de I+D es clave; y tres, para hacer cosas, hay que tener además de incentivos, capacidades. Si nos las tienes no podrás hacer mucho…en fin, complejo y apasionante. Espero un artículo tuyo para incitar más el debate :). Gracias x todo!

    • Article Author
  • Iván Fernández

    Antes de llegar a este artículo, había desayunado con la siguiente noticia, que muestra en parte lo que muchos entienden por I+D: copiar al prójimo…
    http://www.huffingtonpost.es/rosa-m-tristan/cientificos-tramposos-pre_b_2998817.html

    • Article Author
  • Rubén

    Grandes aportaciones Gian-Luís. Varios son los problemas que se han levantado con esta tendencia de incentivo de la I+D+i en el sistema español y a mi parecer de más difícil solución de la que parece ser transmiten los agente públicos.

    Quien haya trabajado de cerca con las grandes empresas españolas en materia de I+D+i sabrá que su actuación responde a dos inputs diferentes: la búsqueda de nuevos mercados (más horas de trabajo, con las mejoras del servicio “suficientes” (no voy a quitarles ese mérito) y captación de fondos por parte de la administración para actividades de I+D+i. En está última, gracias a consorcios formados junto con x Universidad, además de por ejemplo y ya que ha sido comentado ,el instituto Alemán Fraunhofer, y otras Pymes europeas, se persigue la atracción de fondos proporcionados por la Unión Europea. Al final se tiene una gran industria dedicada a la captación de fondos, que por su “mal” planteamiento carecen de indicadores alineados con mejora de la competitividad (fin último que se debería de perseguir, estaremos de acuerdo, si idealizamos, alineados realmente con retos sociales).

    Si al final Una empresa, busca meramente socios tecnológicos de interés, si la Universidad debe hacer crecer meramente su %de presupuestos en proyectos de I+D+i en colaboración, si el único indicador de participación responde a “horas de personal” enlazadas a estos supuestos proyectos de I+D+i , veréis que es una ecuación que difícilmente está alineada con indicadores de productividad.

    Como conclusión, es necesaria una reflexión profunda por parte de las Administraciones de como se disponen como catalizadores de una correcta mejora de la competitividad, siendo inteligentes (con todo lo que esto significa) y haciendo inteligente a su vez al sistema, con Inputs correctos. Es la principal línea de actuación a acometer y para mi, el centro del debate. Quizá haya dos centros, el otro es el de ocuparse de verdad de mejorar la “Industria Educativa” desde los primeros años hasta la Educación Avanzada, pero eso, es otra guerra.

    Un saludo,

    Rubén

    • Article Author
  • Fact checker

    Caltech está en Pasadena, a más de 500 km del Silicon Valley. No cluster at all.

    • Article Author
  • Javier García

    Bueno…según Porter las distancias en los Cluster son muy pero que muy relativas…incluso los cluster pueden ser entre países. Pero está bien el apunte. Gracias

    • Article Author
  • La delicada situación de la I+D en la economía española, por Javier García y Abel Fernández | Cuaderno de Cultura Científica

    […] leyendo en Sintetia] Share this:Me gusta:Me gusta Cargando… Esta entrada fue publicada el 14 abril 2013 en 16:01 y […]

    • Article Author
  • Eduardo

    Sí que hay universidades españolas en el “top 200” del Ranking de Shanghai.

    En Matemáticas están OCHO: UAM, UCM, UAB, UPV, Universidad de Granada, Universidad de Sevilla, Universdiad de Valladolid, y UPC. Enlace: http://www.shanghairanking.com/SubjectMathematics2012.html

    Tenemos otras CUATRO en Física, DIEZ en Química, SEIS en Informática y DOS en el área de Económicas. El lector hábil será capaz de encontrar los enlaces a partir del último. Es cierto que en los ránkings conjuntos de “Ciencias” (perdonen que me vaya hacia mi zona) nos retrasamos un poco más, pero en las áreas fuertes no estamos tan mal.

    En otros países se entiende que los gastos o inversiones en investigación, desarrollo e innovación de una empresa son esenciales para su competitividad presente y futura y, de otro lado, deben correr a cargo no de fondos públicos sino de ella misma, como lo hacen los gastos en, digamos, publicidad. Estas tesis no parecen estar admitidas entre nosotros. En 2007, antes de la crisis, las empresas españolas gastaron/invirtieron 10.000 millones de euros en I+D+i, frente a los 50.000 millones de las alemanas. Y eso que de los 10.000 millones más del 14% provenía de subvenciones con dinero público (el porcentaje en Alemania es del 4%). Las empresas japonesas, con un 1% de subvenciones públicas, dedican a I+D+i más de once veces lo que las nuestras, dato que por supuesto hay que valorar sin olvidarse de la diferencia de tamaño entre los países.

    Pero la culpa de que no se genere “tanto” PIB a partir de nuestra investigación es, por supuesto, de nuestros investigadores, que están en sus nubes ajenos a las necesidades del mundo. Pues déjeme indicarle que la producción científica española, en ámbitos competitivos internacionales, es la novena mundial en extensión (duodécima si la cantidad se pondera con índices de calidad) a pesar de la relativamente baja inversión en ciencia en España, incluso antes de los dramáticos recortes recientes (http://icono.fecyt.es/estrategias/Documents/Avance%20Estrategia%20Espanola%20Ciencia-Tecnologia%20e%20Innovacion%202013-2020%20vf.pdf).

    ¿A dónde quiero llegar? A que, les digo de primera mano, una beca para investigar en España no te da para comer. En la vecina Francia, en la que me encuentro ahora, de sobra. Por lo que he ido comparando, los franceses no tienen un nivel superior al nuestro, al menos en mi área, en absoluto. Somos una generación enormemente preparada, como avalan todos los datos que acabado de dar.

    Gian-Lluís, no creo que la solución sea que se tenga en cuenta que la “pobre” empresa necesita implementar todos esos avances para aumentar su productividad. PÁGUENNOS. Entonces haremos una investigación óptima para ustedes, pero no me vengan con el cuento de que es a ustedes a quien ha de respaldar el Estado, porque ya estamos hartos. La investigación pública ya está suficientemente herida y todo conocimiento es positivo, pues nunca se sabe de qué puede ser germen en un futuro. Muevan ustedes las empresas pieza de una vez y empiecen a involucrarse, como se hace en el resto del mundo, donde tienen “resultados”.

    • Article Author
  • Gian-Lluís Ribechini

    Eduardo.
    Si en Francia te pagan mejor, es lógico que estes allí.
    Ahora bien, si por tu trabajo patentas (y es para una empresa) entonces te recomiendo, si puedes, que te traslades a Alemania porque allí las empresas, por ley, deben remunerar a los empleados autores de dichas patentes. Te adjunto el link de la carta de un investigador frances expatriado a Alemania por este motivo:
    http://jeanpaulmartin.canalblog.com/archives/2012/02/06/23451066.html
    .
    Y aqué entró en la cuestión de las empresas en España:
    1) Estoy de acuerdo que deberian pagar un salario adecuado.
    2) Pero además deberian incorporar un variable vinculado a los resultados que supone la innovación que desarrollan sus empleados: https://www.sintetia.com/cambio-de-paradigma-la-retribucion-de-los-equipos-de-innovacion/
    3) Subvencionar proyectos de I+D en empresas sin preveer/analizar que éstas tengan capacidad económica para industrializar los resultados, sirve solo para quedar bien en las estadisticas. Pero no genera ningún retorno al país, es decir, no se desarrollan productos/servicios que generan los impuestos que permiten pagar la I+D pública y así ésta queda herida de muerte.
    .
    Otra cuestión: ¿Existe una estadistica en la que se relacione anualmente las universidades por publicaciones, patentes e ingresos por royalties.
    .
    Saludos.

    • Article Author
  • Antonio (AKA “Un físico”)

    Me gustaron, tanto la entrada, como los comentarios.

    Tras leer el artículo resulta evidente que:
    (1) Más dinero público en I+D, no implica necesariamente mejoras en las rentas del PIB, basadas en el conocimiento.
    (2) El crecimiento de las actividades basadas en el conocimiento, dependerá de: (A) ligar los incentivos a objetivos, (B) apostar por la excelencia educativa.

    Tras leer los comentarios, resulta evidente que:
    (3) El crecimiento de las actividades basadas en el conocimiento, no depende de una mayor concentración geográfica de dicho tipo de actividades; puesto que se ha admitido que los cluster tienen distancias geográficas del tamaño de España.
    En este punto, las claves están en la interconexión de los centros y la optimización de la gestión. Pero esto choca con las tendencias centrífugas de las políticas nacionalistas en Cataluña y País Vasco.
    (4) Los argumentos de Eduardo sobre excelencia universitaria y competitividad de la producción científica española son falaces.
    (a) Si la universidad española fuese así de excelente, ese grupo de expertos en su informe reciente no hubieran recomendado mejorar la excelencia universitaria con medidas como, por ejemplo, esta destinada a evitar la ‘endogamia catedraticia’: “Se recomienda que la elección del rector sea precedida de un anuncio internacional de búsqueda de candidatos, estando el cargo abierto tanto a académicos españoles como a extranjeros”.
    (b) Si la producción científica española fuera realmente productiva, España no estaría tan abajo en ese ranking que refleja la gráfica, en esta entrada, del observatorio ABACO.
    (5) Gran aportación la de Gian-Lluis; secundada por uno de los autores de esta entrada, por Rubén y por mí mismo: “se deben reconsiderar las estrategias y políticas de I+D+I atendiendo de forma global a todo el ciclo de vida de la I+D+I, porque si no los recursos no se retroalimentaran; y para ello son necesarias estrategias y políticas industriales, que supongan el necesario cambio de paradigma en el modelo productivo del país”.
    Sin embargo, como en el punto (3), chocamos de nuevo con la política en España: (i) no existe una política nacional, (ii) no existe una visión política “del largo plazo”, (iii) no existen políticos capacitados para actuar y tomar decisiones.

    Quiero finalizar destacando ese comentario (que el artículo aludido de El País de “Más de 46000 firmas …”) atribuye a D. Juan Francisco Juliá: “Todos coincidimos en que necesitamos un cambio de modelo hacia la economía basada en el conocimiento, pero eso hay que plasmarlo en el presupuesto”.
    Me agrada, a la vez que me deja perplejo: los dos economistas, autores de esta entrada, poseen una mejor visión de la situación de la I+D española, que la que posee todo un señor rector.

    • Article Author
  • Antoni Gutiérrez-Rubí » España desconectada y dual

    […] – 150.000 firmas para defender la inversión pública en ciencia (La Vanguardia, 23.11.2012) – La delicada situación de la I+D en la economía española (Javier García y Abel Fernández. Sintetia, […]

    • Article Author
  • Maflada bcn

    Mi discrepancia en este sentido sera palapable: El estudio universitario en España en genaral es unpo de los mejores, quizaq el problema es que los puestos de trabajo ofertados a alas personas dedicadas a i+d es minimo, se obtiene mejor resultado usando a personas sin conocimiento en el tema, Que consiguen ideas fuera de lo comun, eso por supuesto usando un buen equipo de marketing detras de otra manera serian incapaces de implementar conceptos tan descabellados en la sociedad. Sabe el I*D, no se bas atan solo en revalorazar la economia , ni las valoraciones bursatiles, o los conceptos de seguridad obligados. La I*D tiene campos de desarrollo a nivel biologico, fisico, quimico, matematico, astrologico: donde se encuentran todas esas personas que eran CUM LAUDEM en las universidades españoles. quiza todos terminando el ultimo curso de Universidad en OXFORD, CAMRIDGE, COlumbia y demas, creo que este pais es el unico que no supo valorar lo que tenia. Si tenemos personas muy buenas y validas en todos los campos, alguien seria capaz de explicar el motivo por el cual mayoritariamente trabajan en otros paises,,,,, Alguno de ustedes todavia se pregunta el motivo por el cual ESpaña no tiene unos buenos equipos de I*D,

    • Article Author
  • Maflada bcn

    Perdon!! Por el juego de letras !!! no era la intencion!! Fue debido a la emocion del momento y sin borrador previo 😉

    • Article Author

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