El riesgo de ser banco… ¡español!

23 octubre 2012

Aunque en realidad deberíamos decir «el riesgo de ser un banco mediterráneo». Tomemos el valor del CDS a 5 años de las principales entidades financieras europeas (sin España e Italia) y, por otro lado, el de las principales entidades financieras de España e Italia. Si lo asociamos a su nivel de rating, esto es lo que obtenemos:


La línea ajustada a los puntos de la muestra de bancos europeos está por debajo de la línea de ajuste de los bancos de España e Italia. Esto muestra la clara distinción que hace el mercado para cada banco, en función del país de pertenencia del banco, después de controlar por el rating.

Para cada nivel de rating, los bancos españoles e italianos pagan, en media, más prima (de riesgo) por su seguro de impago o CDS. En la media, para todos los ratings, los bancos “mediterráneos” están pagando unos 162 puntos básicos más que bancos del mismo rating que no pertenecen a dichos dos países, España e Italia.

Este castigo diferenciado por país de pertenencia del banco es especialmente ilustrativo en el actual entorno de revelación de información a nivel macro-estratégico. Los test de Oliver-Wyman no parecen haber solucionado esta incertidumbre. De hecho, este gráfico viene a apoyar la crítica de Mario Fernández, presidente de BBK, sobre la discriminación que sufre el sistema financiero español ¿Hasta qué punto nos beneficia como sistema financiero dar a conocer todas y cada una de nuestras debilidades? Esta pregunta es clave en un contexto donde el mercado está evaluando al sector en función de sus miembros más débiles.

Esta no es la primera discriminación que observamos durante la crisis en el mercado; de hecho, en Sintetia mostrábamos ya en mayo de 2011 datos que revelaban que los países europeos ya pagan una prima por el mero hecho de pertenecer a Europa. Este es uno de los efectos colaterales de la incertidumbre: lo merezcas o no, en términos de fundamentales, el mercado te asocia a un grupo y te valora en función del mismo.

En estrategia se dice “toda cadena es tan fuerte como lo sea el más débil de sus eslabones”. Sabiendo esto, no debilitemos más a nuestros eslabones débiles. Si realmente es necesario reforzarlos, hagámoslo ya, pero no sigamos jugando a mantenerlos en la UVI, porque se resiente toda la cadena y peligra el sistema.

Artículo escrito por Andrés Alonso

Enviar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Raúl Carrión Estudio, S.L. es la Responsable del Tratamiento de tus datos, con la finalidad de moderar y publicar tu comentario con tu nombre (en ningún caso se publicará tu correo electrónico).
Tienes derecho de acceso, rectificación, supresión, limitación, oposición al tratamiento y portabilidad. Puedes ejercitar tus derechos en [email protected].