Sintetia

Artículos relacionados

Filtrar por Autor

Volver a los últimos artículos

América Latina 2011


Colaboración
América Latina 2011

Reproducimos el artículo de Jonás Fernández en Infolatam sobre las perspectivas de América Latina para la década que comienza.

América Latina ha cerrado un brillante ejercicio marcado por la extraordinaria recuperación económica tras la crisis de 2009 y la democracia continúa marcando los ritmos políticos de la región. De este modo, el continente parece embarcado ya en un intenso proceso de crecimiento que aúna economía de mercado y el desarrollo inicial de un grueso de políticas sociales que ha configurado una versión ampliada del Consenso de Washington.

La economía de la región cerró 2010 con un crecimiento en el entorno del 6,0 por ciento, después de la contracción de la actividad (-1,9 por ciento) en el año previo. En principio, el mantenimiento del intenso desarrollo asiático, especialmente en China, reanimó las exportaciones de los países latinoamericanos, que junto a una expansiva política monetaria y fiscal explican el intenso crecimiento del pasado ejercicio. Este dinamismo de la región unido a las incertidumbres de los países desarrollados ha venido alimentando una elevada entrada de capitales que están apreciando las monedas de casi todos los países.

Además, la propia recuperación mundial está tensionando los precios de los alimentos y de las materias primas, lo que está afectando también a América Latina. De este modo, la rápida salida de la crisis está generando adicionales problemas de gestión del crecimiento económico que deberían ser tratados con cuidado para asegurar la verosimilitud de esa gran esperanza, la década de América Latina.

En primer lugar, la región se está viendo conducida a un debate sobre la política monetaria y cambiaria. La inflación está elevando el tipo de interés de equilibrio y éste a su vez el valor relativo de las monedas locales. Así pues, las autoridades deben decidir entre dos objetivos contradictorios. En segundo lugar, todos los gobiernos han ampliado sus líneas de gasto público durante el pasado año y aún a pesar de que el fuerte crecimiento ha permitido elevar la recaudación se hace necesaria una reflexión sobre las partidas estratégicas de inversión pública y reformas adicionales en los sistemas impositivos.

En tercer lugar, muchos países de la región presentan notables cuellos de botella en sectores de utilities e infraestructuras, marcados bien por oligopolios privados bien por un intervencionismo populista. Y por último, la región sigue pendiente de ampliar el desarrollo de políticas sociales que permita la democratización de las nuevas oportunidades, retroalimentando el proceso de desarrollo con el talento que ahora se pierde entre las bolsas de pobreza y enfermedades.

Así pues, América Latina se enfrenta a una dura agenda de desarrollo que debería centrar el mensaje en estabilidad de precios, crecimiento ordenado y reformas estructurales y del sector público. En este sentido, debería evitar la fijación de tipos de cambio objetivo, si bien parece razonable esperar la creación o ampliación de fondos soberanos que alimentados con las divisas de las exportaciones de materias primas pudieran ayudar a evitar el monocultivo primario y a moderar las oscilaciones del tipo de cambio.

Con todo, la moderación del gasto público y las reformas de oferta son esenciales para garantizar tasas de crecimiento no inflacionarias superiores y, por lo tanto, mayor espacio de maniobra para la política monetaria, que ganaría capacidad de actuación con una menor incidencia sobre los tipos de cambio.

Las previsiones de crecimiento para este año se sitúan en el 4,3 por ciento para el conjunto de la región, tasa cercana al potencial. Sin duda, América Latina está dando un paso extraordinario en su proceso de desarrollo pero aún con esos crecimientos no alcanzará el ritmo de expansión de otras economías emergentes.

Por ello, resulta clave la no confusión entre los asuntos de corto plazo que pueden nublar la actualidad informativa y los retos de medio plazo que marcarán la actual década. Si realmente deseamos que este nuevo lustro abra la puerta de la Década de América Latina aún queda mucho que hacer para batir las actuales previsiones del mercado. Veamos.

Mostrar comentarios (2)

Comentarios

  • Anónimo

    America Latina es Brasil, el EEUU de los mexicanos. No tengo mucha experiencia in situ de la realidad del lugar, pero lo que vi me recordó a la estructura económica y política española con unas cuantas décadas de retraso, pura mierda que vive del turismo, con el pero de que allí no disponen del apoyo de Europa como nosotros. Vamos, que al lado de muchos países sudamericanos Marruecos es una superpotencia.

    Las cifras quedan muy bien para maquillar las miserias sociales que vive la gente de esos países, que sin haberse comido dos guerras mundiales hacen replantearse el concepto de lo que es la pobreza. Viven como zarrapastrosos en la mayor parte de la región, salvando los centros de las capitales habitadas por millones de personas entre los que se encuentran los afortunados del sistema. Si ahora hay montones de multinacionales por ahí es porque ya no consiguen los beneficios que esperaban en los lugares donde operaban, asumiendo riesgos que antes no aceptarían.

    El crecimiento económico es más que números en positivo. Le invito a irse a alguno de esos países y soltarle las cifras a cualquier persona que vea por la calle, si tiene huevos.

    • Article Author
  • Anónimo

    Sin duda, la situación del continente aún queda lejos del “desarrollo”.
    En todo caso, si vemos la evolución desde 2002.-03, su paso por la crisis en 2009 y las perspectivas para el resto de la década, la valoración debe ser muy positiva.
    Podríamos estar ante la década de los sesenta para España que supuso un salto cualitativo esencial en nuestro desarrollo.
    Para que todo esto mejore más rápidamente es necesario, por ejemplo, mejorar mucho la provisión de bienes públicos, especialmente educación, sanidad e infraestructuras, como elemento central para seguir alimentando el crecimiento, además de por motivos de equidad, por supuesto.
    En fin, la región no es Mónaco, pero tampoco se parece a la América Latina de los 80 y 90.
    Algo está pasando y puede ser muy importante,
    Un abrazo y gracias por el comentario,
    Jonás

    • Article Author

Artículos relacionados

Economía

El mundo es redondo y un país no es una empresa

Colón descubrió América en 1492 con el convencimiento que el mundo no era plano ante la incredulidad de los gobernantes de su época. Cinco siglos más tarde, hemos cambiado reyes...

Publicado el por Colaboración
Economía

A dónde van tus impuestos y para qué: el nuevo reto de las administraciones públicas

Coges una botella de agua del lineal de tu supermercado, la pagas y al instante un almacén, normalmente a cientos de kilómetros, lo sabe y prepara el repuesto. Esta acción está...

Publicado el por Javier García