Lo que nos pasa, que no sabemos lo que nos pasa

26 julio 2017 0

No sabemos lo que nos pasa y eso es precisamente lo que nos pasa

José Ortega y Gasset

No hace falta acudir al último Barómetro del CIS para saber que el principal problema que nos preocupa es el empleo (o más exactamente, su ausencia). Nos preocupa en primera persona del singular, porque nos inquieta la posibilidad de perder el de cada uno, y en primera persona del plural, porque una sociedad en la que el empleo escasea se nos deshace en desigualdad.

Las estadísticas nos van explicando que la incertidumbre que trae la globalización está generando una precarización de los puestos de trabajo. El empleo indefinido y a jornada completa va siendo sustituido por el empleo temporal y a jornada parcial.

Los males se acumulan en estos tipos de contratos, peor pagados porque la competencia es más fuerte y la protección social más débil. El mercado del empleo se va polarizando cada vez más entre los buenos empleos que han sobrevivido a la gran crisis global y los precarios que han surgido en estos últimos años.

Cambio en el empleo entre 1993 y 2010 en 16 países europeos

Fuente: BBVA Research

 

Se polariza también entre el sistema de protección social diseñado en tiempos de vacas gordas, y los nuevos puestos de trabajo, nacidos de vacas flacas. La pobreza laboral asoma sus afilados dientes.

Para rematar la faena, los informes de prospectiva nos cuentan que la inteligencia artificial y la robotización van a barrer por completo empleos que hasta ahora eran patrimonio de las personas.

No todo son sombras. Nos explican que esto ya ha pasado antes, cuando el empleo rural dio paso al empleo industrial. Y también cuando la industria cedió su puesto a los servicios. Hemos tenido nuestros momentos de angustia con estas cosas pero, en perspectiva, hemos ido a mejor.

Además, nos dicen también que con el Big Data, cada vez será más fácil que cada mochuelo encuentre su olivo, y que cada persona pueda llenar su agenda de tareas por las que alguien esté dispuesto a pagarle. La economía colaborativa, la economía circular y todo el resto de nuevas economías están creando nuevas maneras de vivir, nuevas formas de conseguir ingresos para las personas.

En este fresco que te acabo de pintar con tres brochazos, y que todos tenemos en la cabeza, me preocupa la ausencia de información de detalle que nos permita profundizar en el diagnóstico y en las recetas.

Cada mes las estadísticas nos cuentan que la cantidad el empleo se recupera, pero que su calidad se deteriora. Constantemente nos hablan de sectores y tipologías de empleo que tienen los días contados, mientras otros nuevos aparecen, pero faltan muchos datos de cómo avanzan las nuevas tendencias, y cómo se reparten territorialmente estas tendencias (los seres humanos tenemos el inconveniente de no poder teletransportarnos como los bits, al menos de momento).

Siendo el problema que más preocupa a la sociedad, no sé a qué estamos esperando a mejorar la información. No hace falta dedicar muchos recursos, las maquinarias estadísticas ya existen. Falta explotar mejor y de manera más sistemática los datos que ya existen (CEDEFOP ha desarrollado estudios interesantísimos con los datos ya disponibles).

Un buen diagnóstico es el primer paso para un pronóstico correcto, y sobre todo, para poder identificar el tratamiento adecuado.

¡Deja un comentario!

Añade tu comentario, o enlace permanente (trackback) desde tu propio sitio. También puedes suscribirse a estos comentarios vía RSS.

Sé educado. Cíñete al asunto. No introduzcas spam.

Puedes utilizar estas tags:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Está activado Gravatar. Para utilizar tu propio avatar, regístrate en Gravatar.