¿Quieres crear organizaciones más humanas, resilientes y diferenciales? Aprende a conversar

18 diciembre 2020

Una organización no deja de ser una red de conversaciones que tejen día a día la cultura y la reputación de la empresa, porque en definitiva lo que una empresa es y hace no solo depende de lo que produce o del servicio que presta sino también de cómo son las relaciones y conversaciones que se llevan a cabo dentro de ella y hacia el exterior de la organización.

El aprendizaje organizacional, tan importante hoy para favorecer la agilidad y la adaptabilidad a un entorno en constante cambio, no deja de ser una cascada de conversaciones sobre la experiencia del día a día entre diferentes niveles y áreas de la organización.

 Cómo dice Humberto Maturana, la calidad de nuestra vida depende de la calidad de nuestras conversaciones. La calidad de la vida empresarial, la explosión del talento, el desarrollo organizativo y el desarrollo de carrera profesional dentro de las empresas depende de la calidad de las conversaciones que se producen en ellas.

Por ello, la mejor manera de dirigir y gestionar una empresa u organización es a través de conversaciones. Conversaciones enfocadas a comprender al otro a todos los niveles, en todas las áreas y en todas las fases de la vida empresarial.

CONVERSACIONES MULTINIVEL EN LA ORGANIZACIÓN

-Conversaciones con los clientes

-Conversaciones con los candidatos en las selecciones de personal

-Conversaciones en la evaluación del desempeño

-Conversaciones con los stakeholders

-Conversaciones con la comunidad

-Conversaciones en las ventas

-Conversaciones en las compras

 -Conversaciones en los comités de dirección

La conversación es una herramienta estratégica porque con ella se cierran brechas emocionales, se facilita el pensamiento, la toma de perspectiva, la elevación de la consciencia, la capacidad autocrítica, la claridad de objetivos, la exploración de oportunidades y cursos de acción.

Las conversaciones clarifican, inspiran y generan cambios. Las conversaciones son generativas y creativas porque tienen el poder de llegar y conectar a la vez  la mente y el corazón de las personas. Todas las personas tienen un conocimiento muy superior al que ellas mismas creen poseer, y ese conocimiento aflora a través de las conversaciones con otros, a través del diálogo. Y además, la conversación permite la conexión del conocimiento organizacional, que es el germen de la innovación.

 En el día a día de la empresa debería incorporarse 3 tipos de conversaciones de una forma secuencial:

-CONVERSACIONES DE AUTOCONOCIMIENTO

(individual y organizacional)➤➤ Mirar hacia dentro y hacia atrás para evaluar que se ha hecho, como se ha hecho, cuáles han sido nuestras mejores habilidades, las que hay que mejorar, las experiencias de éxito, los resultados obtenidos.

Conversaciones dirigidas a facilitar la percepción y la toma de conciencia, sobre el entorno exterior y el entorno interior de las personas. Explorar sobre lo que ha pasado para generar autoconocimiento, necesidades de aprendizaje, objetivos y opciones. Son conversaciones que propician la reflexión, estimulan las conexiones y promueven descubrimientos.

CONVERSACIONES DE FUTURO

➤➤ Visualizar el futuro. Mirar hacia adelante y hacia fuera buscando oportunidades, tendencias, cambios. Preguntarse sobre qué podría pasar, que más se puede hacer, que hay en el entorno que pueda ayudar. Cuáles son los retos.

Conversaciones enfocadas a explorar posibilidades y oportunidades dentro de uno mismo, dentro del entorno de la empresa y fuera de ella. Explorar lo que está por venir para anticipar cambios y sus consecuencias, alinear objetivos personales y organizacionales.

CONVERSACIONES DE ALINEACIÓN Y COMPROMISO➤➤

Aprovechar lo que ha surgido del autoconocimiento y la visión de futuro y plantear preguntas que impulsen la toma de decisiones y la acción. Conversaciones dirigidas a estimular respuestas que se conviertan en acciones y se transformen en resultados. Explorar como hacer converger el talento disponible, los objetivos individuales y organizacionales, las oportunidades y demandas del entorno para definir planes de acción. Comprometerse y responsabilizarse a llevar a cabo las acciones establecidas para el logro de los objetivos.

El cambio inteligente requiere integrar el pasado, el futuro y el presente. Conversar con el pasado para aprender, conversar con el futuro para imaginar y crear y conversar con el presente para hacer realidad lo que creamos a través de la acción.

Para incorporar la gestión por conversaciones en la empresa es necesario implantar una cultura de la conversación, una cultura que no sólo permita sino que favorezca y estimule las interacciones, los encuentros, formales e informales, breves y extensos, superficiales y profundos.

Una organización plagada de conversaciones afectivas y efectivas, es una organización viva, vibrante y llena de energía.

 La conversación implica un plano de equilibrio, en el que se conectan dos mundos diferentes que se escuchan y preguntan a partes iguales, si que exista un monopolio de la palabra por parte de alguna de ellas. La escucha es profunda y global, y las preguntas provocadoras, poderosas, de calidad, efectivas.

Debemos aprender a escuchar y preguntar, no para saber sino para comprender, y no para solucionar sino para servir, para facilitar, para aprender y para co-crear.

Esta misma semana hablaba Xavier Mercet en La Vanguardia del poder transformador de las preguntas.

Sin buenas preguntas no hay buenas conversaciones y sin conversaciones inteligente no hay respuestas, ni soluciones  inteligentes y no hay cambios que realmente generen el impacto necesario para seguir avanzando como personas y como organizaciones.

Solo a través de una escucha de calidad se pueden formular preguntas de calidad. Preguntas que provocan reflexión, percepción, tensión creativa, estímulo intelectual, compromiso y acción.

Preguntas que focalizan la atención en los objetivos, la estrategia, lo verdaderamente importante y diferenciador. Preguntas que fomentan la responsabilidad. Solo a través de preguntas de calidad se pueden generar conversaciones de calidad, conversaciones no cerradas, sino abiertas. Conversaciones que no finalizan con conclusiones, si no con preguntas que nos abren a explorar más allá, a cuestionar el status quo, a indagar, a actuar, a inicar una nueva conversación y vivir en un flujo de aprendizaje constante.

Las conversaciones de calidad proporcionan una claridad mental y emocional que provoca un movimiento intencional que se transforma en acciones que nos acercan a los objetivos. Las conversaciones de calidad son motivadoras, desencadenan el ciclo neurobiológico de la motivación. Sin conversaciones cada uno va por su camino, emprende continuamente caminos diferentes que no le llevan a ningún sitio, o llega a resultados que no están alineados con la estrategia marcada.

EFECTOS DE LAS CONVERSACIONES EN LA ORGANIZACIÓN

:: Conocimiento mutuo auténtico y genuino 

:: Creación de un clima de confianza, apertura y vinculación

:: Construcción de una responsabilidad y razón de ser compartida, un proyecto común que se convierte en el norte de la decisiones y los comportamientos

:: Aumento de la calidad de las decisiones

:: Sentimiento de orgullo y pertenencia

:: Empresas más vitales, dinámicas y creativas

Las organizaciones que conversan son organizaciones que aprenden, porque conversan sobre las experiencias mutuas derivadas de las acciones y resultados emprendidos en las diferentes áreas del negocio.

Además, al compartir historias sobre lo que ocurre, sobre las necesidades, sobre los descubrimientos, sobre cómo hemos llegado a las soluciones estamos generando vínculos profundos y estables entre las personas, lo cual fortalece la confianza personal y organizacional.

La vida transcurre entre conversaciones y el mundo de la empresa no debería ser ajeno a ello. La era del conocimiento ha sido sustituida por la era del aprendizaje y en ella  la escucha, la pregunta y la conversación son más importante que la mera información o los datos, porque lo relevante no es lo que sabes sino tu capacidad para aprender a saber.

La clave para todo ello es detectar en el día a día las señales que pueden ser oportunidades para una conversación de aprendizaje mutuo, así como impulsar los mecanismos necesarios para que esas conversaciones puedan mantenerse y ser efectivas.

Además, es importante comenzar a incorporar lo personal y lo emocional en las conversaciones organizacionales, como señalan en esta entrevista los líderes y expertos en talento de McKinsey Bryan Hancock y Bill Schaninger.

Cuando preguntas y escuchas sobre lo que le preocupa a las personas, sobre como se sienten, más allá de lo que ocurre en su vida laboral, la calidad de la conversación se vuelve excelente, el vínculo y la confianza se refuerzan.

Según Bryan Hancock, tras la pandemia, tener estas conversaciones personales abiertas y vincularlas con el trabajo, el desempeño y la salud organizacional es más importante que nunca.

Es importante reservar espacio en las agendas del liderazgo para las conversaciones de calidad donde pueda generarse un diálogo fluido y transformador. Es importante pararnos a conversar sobre que sigue siendo importante y que no, que contribuye y qué no a hacer realidad el propósito organizacional, cuando la marea de cambios nos inunda y la inercia del día a día nos lleva a hacer y hacer sin sentido. Una conversación de calidad en el momento oportuno aporta seguridad psicológica y fortalece la organización.

Mª Luisa de Miguel

Directora Ejecutiva Escuela de Mentoring

Autora Libro ”Mentoring, un modelo de aprendizaje para la excelencia personal y organizacional”. 2019. Ediciones Pirámide.

Artículo escrito por Mª Luisa de Miguel

Directora Ejecutiva de la Escuela de Mentoring
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