Análisis - Jonás Fernández
Tras la crisis financiera internacional, el mundo comienza a mirar hacia adelante con mejores perspectivas. Por primera vez, el FMI revisa sus previsiones de crecimiento al alza después de la espiral bajista del último año. Así, el World Economic Outlook publicado hace unos días fija el crecimiento mundial para este año en el 4,2 por ciento, tres décimas por encima de la previsión del pasado otoño. Siguiendo esta mejora de las expectativas, el Fondo eleva el crecimiento de América Latina y del Caribe hasta el 4,0 por ciento para este y el próximo ejercicio, lo que supone una mejora de tres y dos décimas para cada año respectivamente. En fin, buenas noticias después de meses de zozobras de los que, al menos, deberíamos extraer algunas conclusiones para el futuro.