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El “enigma de la distancia” en el comercio internacional


Abel Fernández
El “enigma de la distancia” en...

La caída en los costes de comercio

Si hay algo evidente al analizar los datos de costes de comercio, es que estos han caído significativamente durante las últimas décadas. Por un lado, los costes de transporte puro se han abaratado por una armonización de la logística, principalmente por la estandarización del sistema de contenedores. Los gastos de negociación, y de transacción en general, han caído también por el desarrollo del sector de las telecomunicaciones; hoy en día, una videoconferencia con Japón tiene un coste marginal nulo gracias a Skype; las antiguas cartas y los telegramas han sido paulatinamente sustituídos por correos electrónicos.

Los costes de recabar información también han descendido: encontrar hoy un proveedor en un país asiático es mucho más fácil tras la irrupción de Internet, así como lo es encontrar opiniones alternativas sobre un proceso o producto. Países como Hong-Kong se han especializado en la provisión de servicios de intermediación entre China y el resto del mundo: allí donde a un inversor Europeo le resulta difícil buscar proveedores, cerrar y hacer efectivos contratos, se puede subcontratar el proceso a una empresa de Hong-Kong por una comisión (ver el fantástico artículo de Feenstra, Intermediaries in Entrepot Trade: Hong Kong Re-Exports of Chinese Goods ). Asimismo, el número de “Áreas de Libre Comercio” ha crecido alrededor del mundo, mientras se han desarrollado y consolidado las áreas que engloban a las principales economías del mundo: Unión Europea, NAFTA y ASEAN.

De toda esta serie de factores podría esperarse una cosa: la distancia como barrera clásica al comercio internacional debería estar desapareciendo.

El enigma de la distancia. Elasticidad de sustitución y la importancia de los costes relativos

Pero la realidad es que la distancia geográfica como barrera al comercio internacional no ha desaparecido, sino que permanece constante desde hace casi dos décadas, tras haber descendido fuertemente durante las décadas anteriores. Este hecho se conoce como el enigma o rompecabezas de la distancia y se puede visualizar a través del siguiente gráfico:

 

 

El gráfico muestra cinco especificaciones distintas de un modelo de gravedad que estima la elasticidad del volumen de comercio entre dos países en función de (entre otros factores relevantes) la distancia. Como puede observarse, la elasticidad desciende para todas las especificaciones desde el inicio del período hasta estancarse desde mediados de los 90. Es decir, la mayor parte del crecimiento en el comercio internacional producido durante los últimos años se ha dado entre países relativamente cercanos, a pesar del descenso de los costes de comercio arriba mencionados. En el resto de factores considerados se encuentran la adyacencia, el compartir una lengua común y en general cualquier factor específico que cada país pueda tener.

Este hallazgo trajo de cabeza a la literatura de comercio internacional desde su descubrimiento, y aún continúa siendo un cierto enigma. Las explicaciones con más peso van por dos vías:

(i) La elasticidad de sustitución de los bienes de comercio internacional, es decir, el gusto por la variedad de los consumidores, puede ser responsable del efecto, puesto que las empresas producen a menudo con un mercado concreto en mente, aún sabiendo que con un diseño o producto renuncian de antemano a otros mercados. Es decir, se estaría produciendo un sesgo de autoselección por parte de las empresas.

(ii) Quizás la teoría más importante es que los costes absolutos de comercio importan poco; lo que realmente importa son los costes relativos, y en este sentido podrían estar jugando un papel muy importante áreas como la UE. La idea es sencilla: a la hora de importar un bien de Japón no me importa lo que hayan descendido los costes de comercio Japón – España, sino cuánto han descendido éstos en relación al resto de mis socios comerciales. Así, la armonización de legislación y la eliminación de aranceles y trabas no arancelarias entre los países miembros han podido hacer descencer los costes totales de comercio mucho más que lo que la tecnología los ha podido descender entre Europa y Asia. De ahí que el crecimiento del comercio intracomunitario haya crecido más que el comercio a larga distancia, contra lo que se podría haber esperado en un primer momento.

¿Cómo evolucionará el efecto distancia una vez completado el proceso de Unión? Es difícil saberlo, pero estaremos al tanto de cómo se produce la recuperación del comercio mundial.

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Comentarios

  • Anónimo

    Hace unos meses, Paul Krugman (en un ya rara incursión en la economía teórica) razonaba que la atonía del comercio internacional durante el periodo entre guerras mundiales podía deberse, además de a factores políticos, al mayor incremento en la productividad del sector de bienes en relación a la productividad del transporte de los mismos.
    Lo que venía a decir es que los costes relativos entre tranporte y producción de bienes afectaban al resultado y así, el relativo estancamiento en las tecnologías de transporte ayudado por la mejora en la producción de bienes había hecho menos atractivo el comercio.
    http://krugman.blogs.nytimes.com/2010/02/21/a-globalization-puzzle/
    http://www.princeton.edu/~pkrugman/interwartrade.pdf
    Sin conocer los datos, ¿esta explicación podría encajar en la observación vista en este artículo?.

    • Article Author
  • Abel Fernández

    El argumento de Krugman no parece encajar demasiado bien con los modelos de gravedad. Los costes medios que un país afronta, y contra los cuales deben ser evaluados los costes bilaterales (distancia), son índices de precios en su formulación teórica. La ecuación de gravedad estandar es:

    Xij = Yi * (Yj / Yw) * [ (Tij) / ( Pi * Pj) ] ^ (1-sigma)

    donde Xij son exportaciones del país i al país j, Yi es la renta del país i, Yj la del país j, Yw la renta total mundial, Tij los costes bilaterales de comercio (la distancia es un buen proxy de ellos) y Pi y Pj, respectivamente, los costes medios que un país impone al resto del mundo y los costes medios que afronta del resto del mundo (o índices de precios). Sigma es la elasticidad de sustitución.

    Si los costes de producción de un bien caen en dos países, aumenta la renta (ha subido la productividad) y también bajan los índices de precios, que aparecen elevados a un número negativo (1-sigma suele estar alrededor de -7). Es decir, las cuatro variables tirarían hacia arriba del comercio internacional. Quizás el problema del análisis de Krugman es que es estático y parcial, en tanto que el modelo de gravedad se trata de un modelo más moderno de equilibrio general. Desde luego que no es perfecto (dista mucho), pero parece explicar los patrones de comercio con muchísima más exactitud que la estática comparativa de Ricardo. De hecho, casi toda la teoría de comercio internacional está fluyendo hacia la misma ecuación.

    La clave de la parte dinámica que puede fallar en su razonamiento es la especialización. Es imposible ver un “descenso de costes productivos” céteris páribus, porque cuando un país se hace más productivo en algo (i) es por alguna causa y (ii) ello tendrá como consecuencia una mayor especialización en ese tipo de bien. Si produces más de un bien y menos de otro, la apetencia por la variedad de los consumidores llevará al país a exportar e importar más. No existen los céteris páribus en los fenómenos completamente endógenos, por lo que olvidar las condiciones de equilibrio general te puede llevar a conclusiones erróneas.

    De todos modos la de Krugman se trata de una mente preclara a la hora de analizar asuntos de este estilo, por lo que algo de razón tendrá; quizás no estemos planteando exactamente el mismo problema.

    • Article Author
  • Anónimo

    Más que encajar o no, se podría decir que los modelos de gravedad son una generalización en parte más rica que el modelo que expone Krugman, el cual es una generalización más rica que el modelo de Ricardo.
    No espero el argumento de Krugman explique lo que se dice aquí, tras tu buena explicación. En todo caso echo de menos que Krugman analice si los cambios tecnológicos de los que habla (electricidad y combustión interna) redujeron la escala óptima de producción frente al vapor, favoreciendo la aparición de más fábricas dentro de cada país. Así, quizás podría haber elucubrado más sobre su propio modelo de comercio internacional en competencia monopolística. Ese argumento no quita validez a lo que afirma.
    El modelo de gravedad es tan estático como el de David Ricardo. Sin embargo, como he dicho, es mucho más generalizado así que tienes razón en que será más rico.
    En todo caso, el modelo de gravedad quizás pueda ser mejorado para medir la productividad del transporte (seguramente ya estará hecho, pero tomo tu ecuación como punto de análisis). Me explico, si se usa la proxy distancia geográfica (supongo que determinada con trigonometría esférica) este modelo no observaría los cambios en los costes de transporte por kilómetro de distancia. Si esos cambios no fueran uniformes con al distancia, se estaría sesgando la estimación (no estoy seguro de los efectos si fueran uniformes).
    Si se usa como medida de distancia el coste real de transporte, la medición ya no estaría sesgada. Aún así, ya no se podría hablar de la elasticidad en la distancia geográfica, que es el argumento del artículo.
    Así, que una generalización obvia sería introducir en la anterior ecuación la función Tijt(Dij), siendo Dij la distancia pura en kilómetros y Tijt el coste total de transporte en el tiempo.
    Como los costes de transporte no son lineales, una forma funcional más flexible como un polinomio sería incluso mejor.
    Esa generalización permite tener lo mejor de ambos modelos: el de gravedad y el de costes de transporte en relación a costes de producción.
    Supongo que ya estará hecho. Desconozco la literatura, por lo que estas apreciaciones pueden no suponer mucha aportación.

    • Article Author
  • Abel Fernández

    Están muy bien esas apreciaciones. Como bien supones, son temas con los que la literatura lleva tiempo pegándose. El resumen es que Tij es una función de costes que admite dentro de sí infinitas especificaciones. Gran parte de la literatura se ha dedicado a intentar desentrañar las formas funcionales de dicha función de costes (supuestos de no linealidad, costes fijos, etc.). Al final es un tema que se ha dejado un poco de lado porque las fuerzas que mueven el comercio internacional parecen estar muy alejadas de los “trade costs” en un sentido puro: los costes reales de transporte de una mercancía son sólo una fracción ínfima de los costes totales inferidos a través de las elasticidades de la distancia. Parecen pesar mucho más los factores relacionados con la autoselección empresarial y el gusto de los consumidores.

    Hay un artículo que ilustra a la perfección esto, “Does the Internet defy the law of gravity?”:

    http://www.rotman.utoronto.ca/~agoldfarb/gravity.pdf

    “We show that gravity holds in the case of digital goods that are consumed over the
    Internet and have no trading costs. Therefore, trade costs, although possibly important,
    cannot account for the effects of distance on trade. In particular, we show that
    Americans are more likely to visit websites from countries that are physically close than
    from countries that are far, even after controlling for country-level Internet expertise,
    language, income, immigrant stock, and many other factors. Furthermore, we show that
    this effect only holds for digital products that depend on taste, such as music, games,
    and pornography. For these, a 1% increase in physical distance reduces the probability
    an American will visit the website by 3.25%. For less taste-dependent products, such
    as software, distance has no statistical effect.”

    Respecto a la parte dinámica de los modelos de gravedad, los desarrollos más importantes se han producido a partir de 2003, con los artículos de Marc Melitz. Aquí un fantástico ejemplo a partir de sus teorías:

    http://www.hec.unil.ch/crea/publications/autrespub/DynamicsTradeAndCompetition.pdf

    • Article Author
  • Anónimo

    Gracias

    • Article Author

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