Publicaciones de Roberto Espinosa

Economista apasionado por las tecnologías y la gestión empresarial. Ha desarrollado su carrera profesional en el mundo de las ventas B2B dentro del mercado TI. Colabora con diferentes programas para el fomento del emprendimiento. Sus opiniones son aportadas de forma exclusivamente personal.

Últimas publicaciones de Roberto Espinosa

Rematamos la reseña del Tecnología vs Humanidad de Gerd Leonhard. Primero, nos centramos en las ideas generales del libro. Después, en aquellas ideas que están sujetas a un mayor debate, y que el propio autor fomenta. Y para finalizar, mi objetivo es profundizar en alguna de las ideas que se proponen en el libro con […]

Seguimos con esta “reseña” en tres partes del libro de Gerd Leonhard Tecnología vs Humanidad. Después de la primera parte, dónde hicimos una breve introducción al libro, dedicaremos ésta y la siguiente a entrar en un debate que el propio actor propone en el libro. Concretamente, hoy me gustaría comentar algunos aspectos del libro con […]

Tecnología vs Humanidad de Gerd Leonhard apareció en lo alto de mi lista de libros a leer estas vacaciones porque después de responder a una petición suya por twitter, buscando lectores para su edición en español, me mandaron una copia a cambio de una reseña en Amazon. Dicho esto, ya cumplí con mi parte del trato, […]

No descubro nada a nadie si digo que CB Insights es una de las mejores fuentes para estar informado de lo que pasa en el mundo de las startups a nivel mundial. No sólo tienen acceso a una enorme cantidad de información, sino que la visualizan y la mastican muy bien para facilitarnos su lectura y compresión. En los últimos meses me han llamado la atención dos especiales interesantes y muy relacionados entre sí.

Hace justo dos años escribí un artículo sobre las low tech startups: nuevos proyectos empresariales de base tecnológica pero que utilizan tecnologías antiguas como parte fundamental de su modelo de negocio. En estos dos años he seguido viendo startups que se podrían englobar dentro de esta tendencia, que sin ser mayoritaria, también se ve más allá de las jóvenes empresas.

Leí un tweet que me pareció brutal, decía algo así como que en 2007 tú eras el producto, pero en 2017 tú eres los datos con los que aprenden. Y aunque no lo decía, por supuesto, quienes aprenden son las máquinas. En realidad, no deja de ser lo mismo, aunque el matiz es importante. Durante muchos años, a cambio de nuestros datos personales sobre los que hacer publicidad nos dieron muchos servicios gratuitos.

No cabe duda de que en un sector tan hinchado como el de las startups, con un ecosistema tan variopinto en el que se mezcla ilusión, proyectos, juventud, y no nos olvidemos, intereses de muchos tipos, incluyendo por supuesto, el dinero, es muy dado a frases grandilocuentes y maximalistas. Estas frases las lanzan a diestro y siniestro gente que con la mejor intención quiere ayudar.

No es muy habitual escuchar nada en contra de la innovación. La innovación es la palabra de moda en el mundo del Management, y es una suerte de Bálsamo de Fierabrás que todo lo cura dentro del mundo de la empresa. Por eso fue refrescante leer en un blog amigo (en el que yo mismo colaboro) hace unos días a Joan Ramón Sanchís Palacio resaltaba algunos peros a la innovación como solución milagrosa a todos los problemas.

Es muy habitual que cuando nos referimos a un sector que está siendo disrumpido, que está siendo puesto patas arriba, hablemos de una tormenta perfecta. Sin duda, el premio a la tormenta perfecta en la actualidad se lo lleva la banca. Una tormenta que se ha generado tras la digitalización que están trayendo las nuevas tecnologías, que cambia los hábitos de los usuarios; la revolución imparable del fintech, la regulación, y por supuesto, la resaca que ha dejado en el sector la tremenda crisis financiera de hace unos años.

No pasa el día sin que se anuncie una aceleradora corporativa en algún sitio. No hay sector ni empresa demasiado pequeña para lanzarse al capital riesgo corporativo, algo que hasta no hace mucho, era terreno exclusivo de grandes corporaciones. No cabe duda de que esto son buenas noticias, la empresa española ha sido tradicionalmente muy conservadora en cuanto al capital riesgo, lo cual en mi opinión creo que no ha ayudado a la innovación ni a la la competitividad de la empresa española.

Solo los muy aficionados a la ciencia ficción, y a Asimov en particular, reconocerán el título de una de sus primeras historias cortas que se engloba dentro de sus cuentos sobre los robots. En ese relato, y atención vienen spoilers, dos civilizaciones se ven envueltas en una larga guerra que se encuentra totalmente estancada. El bloqueo viene provocado porque ambos bandos cuentan con los últimos avances tecnológicos, que en definitiva, se neutralizan mutuamente.