Divulgación - Javier García
Ya está establecido en el lenguaje cotidiano el problema de tesorería de las empresas. Se habla también, y muy vinculado con éste, de la dificultad de financiar el circulante, de sequía del crédito y de crisis. En este sentido, me gustaría hacer una reflexión que trate de ayudar a comprender este fenómeno y sus consecuencias. Un problema que tienen casi todas las empresas industriales o de fabricación, pero también las empresas del comercio al por mayor o de distribución.
La crisis arrancó en algunos sectores a finales del 2007 y para la mayoría en 2008. Las empresas han aguantado la caída de las ventas, al principio no muy bruscas, pero éstas se han ido generalizando y agudizando. Este comportamiento del mercado vino precedido de un período de varios años consecutivos con crecimientos importantes en los sectores de construcción, industria y distribución, por lo que muchas empresas se encontraron con una dimensión de maquinaria, personal y capacidad de producción/distribución muy importantes: en muchos casos existe ahora un importante exceso de capacidad.