La Empresa Invencible

El prólogo ha sido escrito por Javier García (Sintetia.com) y José Antonio de Miguel (@yoempredo) y te permitirá conocer por qué La Empresa Invencible es un libro que no te puede faltar en tu biblioteca para crear modelos de negocios sólidos. Un libro cuidado, muy documentado, con ejemplos reales, que te hará pensar de forma estratégica. Da igual que quieras crear un negocio o mejorarlo. Da igual que seas emprendedor o responsable de un equipo de alto rendimiento en una organización. Este libro desafía ideas, aporta lógicas que son imprescindibles para hacer negocios en momentos inciertos, cambiantes y, sobre todo, complejos.

Alex Osterwalder

Alex Osterwalder

Reseña del libro la empresa invencible

Lee, en ¡exclusiva!, el prólogo de La Empresa Invencible, libro del dream team de Alex Osterwalder

Te dejamos, en exclusiva, una versión del prólogo que es más largo del que se acabó publicando (por motivos de espacio).

Tienes ante ti un libro de recetas. Las recetas son instrucciones que nos ayudan a mezclar condimentos, en la cantidad exacta y el tiempo adecuado para crear, de la nada, algo distinto. En el mundo de los negocios las recetas son vitales, imprescindibles, pero no se llaman así, más bien las conocemos como Modelos de Negocio. De la idea al cliente es un camino tremendamente complejo —la complejidad se ha instaurado en nuestras vidas y cada vez de forma más indomable—. Entran muchos factores (condimentos) en juego, demasiados. Tantos que solemos caer en el error de que una vez que tenemos una solución, una forma de hacer las cosas o un producto (un plato, diría un chef) creemos que ya lo hemos logrado, que ya somos invencibles, que ese plato se venderá de forma indefinida en el tiempo y que nuestro trabajo sólo consiste en conseguir llegar a más comensales y hacerlo de la manera más barata posible al mayor precio que el comensal pueda pagar. Pero la cruda y tozuda realidad no es así. Tienes ante ti al dream team de Alex Osterwalder con un libro, La Empresa Invencible, que, sin duda, formará parte de la historia del management, la innovación y el emprendimiento porque es una guía de consulta recurrente sobre modelos de negocio (recetas).

Quizás la mejor receta que nos aporta el libro es que no hay una receta perfecta. No hay un único modelo de negocio posible, ni universal, ni atemporal. Las recetas en los negocios se hacen para destruirlas y para re-construirlas. Y si no eres capaz, como organización, de aprender, desaprender, pensar y ejecutar y, en definitiva, reinventarte para ser eternamente joven, pronto saldrán las arrugas, el desgaste y el mercado te expulsará. Así de sencillo, y así de duro, y da igual que seas General Electric o el restaurante de la esquina donde nunca encuentras mesa el fin de semana.

¿Exploras o explotas? Para nosotros la idea motriz, de la que emana la potencia de esta obra y que se desarrolla con gran inteligencia y capacidad de comunicación es precisamente cómo respondemos a esa pregunta.

En el mundo ‘clásico’ —aún incrustado en la gran mayoría de nuestras organizaciones como una mancha imposible de borrar— la obsesión es explotar. Dame una idea y, si funciona en el mercado, seguiré el manual, crearé los protocolos, haré funcionar la maquinaria precisa, pesada e inflexible de la burocracia interna, hasta lograr llevarla al mercado. Una explotación basada en la eficiencia y la optimización, pero sobre todo en lo predecible y lineal. ¿Otra idea que funciona? Mismo procedimiento y así hasta el final.

Hemos pasado tantos años, siglos, obsesionados por la explotación que una vez que tenemos algunas ideas en el mercado nos olvidamos de la exploración. Explorar es igual a descubrir, analizar, pensar, anticiparse, asumir que todo puede cambiar en cualquier momento y la mejor estrategia es nunca creerse que el puzle está completo ni, muchos menos perfecto.

Hay quien se cree disruptivo, cool, moderno, fresco e invencible porque es creativo, lanza ideas sin parar, y busca capital para hacerlas funcionar. El capital es el fin, la explotación pasa a un segundo lugar. Y en esos casos el desastre también está asegurado: empresas de capital riesgo con pérdidas recurrentes, divisiones de empresas que no son capaces de lanzar nuevos productos rentables al mercado, startups que no salen de su valle de la muerte por mucho dinero que logren de los inversores; e innovadores que reciben premios o salen en los medios pero que, en el fondo, no son capaces de crear negocios rentables y sostenibles en el tiempo.

El dream team de Alex Osterwalder no lo plantea como una pregunta, sino como una afirmación rotunda, como el ingrediente fundamental del éxito empresarial (sino lo usas, te caes, tarde o temprano). Lo dejan claro desde el principio, la empresa que aspire a ser invencible es una:

«una organización que constantemente se reinventa antes de convertirse en obsoleta. La empresa invencible explora el futuro, mientras sobresale en explotar el presente. Crea una cultura donde la innovación y la ejecución viven en armonía bajo el mismo techo. Compite con modelos de negocios superiores y trasciende los límites tradicionales de su industria»

Por mucho big data, inteligencia artificial, fórmulas y procesos burocráticos que instauremos en una organización, todo pasa por algo que no cambia: las personas y cómo interaccionamos para crear una cultura. Pero las culturas, como los árboles, pueden nacer torcidas y débiles, o fuertes y robustas para soportar cualquier temporal. Una cultura robusta explora y explota al mismo tiempo, en palabras de Osterwalder:

«Tu cultura de exploración cultiva la creación, descubrimiento, validación, y aceleración de ideas completamente nuevas, que son ajenas a la organización… Tu cultura de explotación aprecia la gestión, la mejora sistemática, y el crecimiento de los negocios existentes».

Una cultura robusta es aquella que integra la explotación con la exploración, lo que los autores definen como cultura ambidiestra; premia el talento y el mérito; fomenta la mejora continua y experimenta con método, pero sin descanso. Una cultura robusta para crear empresas que aspiren a ser invencibles sabe gestionar el riesgo, lo valora, lo trocea y no se frena ante lo incierto. Es una cultura que asume que nada es definitivo, que los gustos cambian, las tendencias aparecen y desaparecen, asume que los consumidores quieren que les sorprendan sin cesar, no hay nada eterno y no podemos predecir casi nada de lo que nos acontece.

Por todo ello, ser una empresa invencible es una aspiración, un trabajo duro, un camino y no un lugar donde llegar, ni mucho menos donde te puedes quedar durante mucho tiempo.

El camino implica cocinar una cartera de ideas, modelos de negocio, capacidades entrenadas y listas para salir al campo del mercado a jugar en cualquier momento. Una empresa invencible trabaja en el mañana de forma incesante, tiene unos valores sólidos, una identidad corporativa que define «quién quieres ser y establece el contexto para todo lo demás». Lo que eres, es lo que explotas, y esa cartera que exploras—portafolio en palabras de Osterwalder— determinará quién serás.

Tienes en tus manos un libro imprescindible para descubrir cómo se trabaja esa cultura ambidiestra y robusta. Cómo eliminar lo que la bloquea y facilita lo que la fomenta. Y lo primero es poner la cultura como un elemento crítico que se trabaja, moldea, analiza y mejora sin descanso. A partir de aquí, hay cuatro aspectos que este libro te ayudará a trabajar para aspirar a ser una empresa (grande y pequeña) ambidiestra:

1.- Reinvéntate constantemente.

2.- Compite con mejores modelos de negocio: es mucho más poderoso que hacerlo sólo en precios o costes, e incluso en tecnología.

3.- Transciende los límites de tu industria: no hay industrias maduras, ni agotadas.

4.- Pon foco en la creación de valor: si creas valor, sobrevivirás.

Este libro llega a España en plena crisis de la pandemia del COVID-19. Una crisis que ha hecho sombra a la financiera de 2008; que ha dejado a los “cisnes negros” imprevisibles y explosivos en algo pequeño. Este libro llega, por tanto, en el momento más necesario: necesitamos cambiar y reinventar nuestra cultura empresarial; nuestra flexibilidad, la gestión del riesgo y entrenar la capacidad de resistencia. Necesitamos más empresas invencibles y es una suerte tener una guía, como la que tienes entre tus manos, que nos ayude a pensar y a trabajar.

Algunas frases destacadas del libro La empresa invencible

“Todo lo que toques NO se convertirá en oro. Haz muchas pequeñas apuestas para obtener un gran éxito” 

“La gente a menudo piensa que necesita construir algo para comenzar a probar una idea. Al contrario. Cuanto más cueste construir algo, más necesitas realizar múltiples experimentos para demostrar que los clientes realmente tienen los trabajos, frustraciones y alegrías que crees que tienen”

“Aniquila costes. Crea un modelo de negocio con una estructura de costes totalmente diferente, no sólo afinando actividades y aprovechando recursos, sino haciendo las cosas de forma disruptiva”

“Para construir una empresa invencible necesitas crear, gestionar y armonizar, dos culturas completamente antagónicas bajo un mismo techo, y ambas tienen un papel importante que jugar. Necesitamos explorar y explotar simultáneamente”.

“Para crear y gestionar nuevos crecimientos, las empresas necesitan un Director de Emprendedores con un personal específico. Este nuevo equipo es responsable de crear el futuro de la empresa mientras que los ejecutivos tradicionales cuidan el negocio existente. Por supuesto, necesitan operar en armonía”.

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    Javier García