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Los disruptores disrumpidos: ¡que me quiten ese banner ya!


Roberto Espinosa
Los disruptores disrumpidos: ¡que me quiten...
Es difícil no ver últimamente la tremenda campaña de publicidad de los diferentes bloqueadores de publicidad, con ADP a la cabeza. En realidad, lo más curioso de todo, es que la campaña se la están haciendo los perjudicados, las agencias de marketing digital Marketing_Digital_Sintetia Me recuerda mucho a cómo hace años la gente que no estaba realmente en el mundillo de internet se enteró de Napster por las propias casas discográficas, o de cómo las teles con derechos del fútbol hicieron una campaña perfecta a rojadirecta.com Hasta no hace mucho, la verdad es que personalmente no era usuario de ADP, pero ahora soy casi fan. Hace muchos años probé los primeros programas que bloqueaban publicidad. Creo que nunca en mi vida he pulsado sobre un banner o cualquier tipo de publicidad digital. De hecho, creo que como muchos internautas, he desarrollado una especie de visión selectiva que hace la publicidad invisible para mí. Sin embargo, cuando nos conectábamos a internet con módems a velocidad de tortuga, hubo un momento en el que los banners eran el Santo Grial de la publicidad digital, todas las páginas se llenaron de ellos y hacían que las páginas cargaran aún más lento de lo normal. En ese momento, decidí probar esos primeros bloqueadores de publicidad. La experiencia era terrible, efectivamente bloqueaba mucha publicidad, pero desajustaba las páginas dejándolas muchas veces ilegibles, lo cuál me hizo desistir y seguir tragando. Más adelante, llegó la última tecnología publicitaria, los pop ups. Sin embargo, los navegadores enseguida incluyeron opciones para bloquear todos esos odiosos pop ups. Y ojo, les recuerdo que el fabricante del navegador número uno del mundo vive principalmente de publicidad y no dudó nunca en tener una buena tecnología anti pop ups. La tecnología publicitaria siguió evolucionando hasta integrarse lo más posible en los contenidos, y a ser posible, ser contenido. La verdad, es que yo sigo no viéndola, y con conexiones a Internet de 300Mbs, no son un problema. Sin embargo, últimamente yo estaba ya un poco molesto con varias cosas. Primero, en formatos móviles la publicidad vuelve a ser tan molesta como los banners del principio de los tiempos. Además, las últimas versiones de anuncios, empiezan en pantalla completa obligándote a atinar con una x minúscula para cerrarla, lo que normalmente significa que haces click por error y abres la pantalla del anunciante. Cada vez que me cuentan datos de CTR de cualquier campaña pienso en esto. Por otra parte, hay que decirlo, Chrome, incluso en un equipo potente de sobremesa, es cada vez más lento. Y Google tiene bastante culpa de esto, pero también toda la cantidad de publicidad, que además es compleja y que ralentiza de forma importante la visualización de las páginas web. Así que después de leer tantos artículos sobre las quejas de la industria de publicidad sobre el daño que hacen los bloqueadores de publicidad decidí que era el momento de volver a probarlo. Como esto no es un blog de tecnología diré que sin ser perfecto, es realmente una gran mejora a lo que experimenté en el pasado, así que no tengo ninguna intención de dejar de utilizarlo por el momento por mucho que la industria me considere un peligro para los proveedores de contenido. Y es que ese es el argumento que están utilizando. La publicidad paga el contenido gratis que consumimos en internet, y si bloqueamos esa publicidad, el dinero no llegará a los proveedores de contenido y corremos el peligro de que estos decidan cerrar el grifo y hacerlo de pago. Es decir, pagarán justos por pecadores, ¿les suena este argumento? En realidad, creo que estamos en un momento histórico. Si no me equivoco, es el primer caso de disruptores digitales disrumpidos por la propia tecnología digital (perdonen la cacofonía) lo cual creo que lo hace muy interesante y quizá un aviso a navegantes. Internet cambió de forma radical la forma en la que consumimos contenidos. Eso generó también un cambio enorme en el mercado de la publicidad. La publicidad digital prometía mucho mas valor que la tradicional. La capacidad de segmentación y la posibilidad de medir mejor el retorno, hizo que la publicidad tradicional envejeciera muy rápidamente, creando nuevos colosos en este mundo que además intentan no parecer empresas de publicidad, con Google y Facebook a la cabeza. Por supuesto, estas nuevas empresas de marketing no tuvieron ningún tipo de misericordia con la vieja escuela. De nada sirvieron los avisos tanto de los proveedores de contenido como de las agencias tradicionales avisando del colapso de los medios de comunicación, con la prensa escrita a la cabeza. Así que es un poco irónico ahora que sean esas mismas empresas las que nos avisan de un nuevo cataclismo porque instalamos programas como ADP en nuestros ordenadores y móviles.  Más allá de la ironía en todo esto, creo que hay algunos aspectos muy interesantes en toda esta historia que además creo que servirá de lecciones para futuras disrupciones de industrias digitales, que llegarán. El primero, a pesar de que el líder en esta industria, Google, tendría muy fácil limitar la utilización de estos programas como extensiones de su navegador, ha decido colaborar con los bloqueadores para definir listas blancas de sitios con “publicidad aceptable” para que no sea bloqueada. Han decidido colaborar en vez de pelear la nueva realidad, y eso que son los que tienen más que perder. Sin embargo, tienen claro que son los que más ganan en este mundo, y que pueden perder parte de la tarta si mantienen el trozo más grande. Algo de lo que hablamos en el artículo del Momento Napster de las eléctricas: no te pelees con tus usuarios. Otro aspecto interesante es que una industria que se supone que su especialidad es generar interés, no vea que no lo hace, incluso peor, que vea que su público objetivo se dedique activamente a huir de sus productos. Cómo mínimo, esto debería hacerse replantear su propuesta de valor a cualquier industria. No parece que intentar pelear con tus usuarios sea lo mejor. Otra vez el que algunos con Google a la cabeza estén hablando del concepto de “publicidad no intrusiva” parece una mejor respuesta a esta situación. Y finalmente, el que una industria digital reniegue de la tecnología que es su base y de la que nació. Y que además, la vea como una amenaza y no como una solución. Lo cual nos recuerda otros tiempos de disrupción de industrias analógicas. En la HBR de este mes se publica un artículo muy interesante sobre cómo las soluciones híbridas pueden ser una solución para empresas que están en un momento de disrupción tecnológica. Y se podría pensar que las App con las que cada vez intentan llevar los mensajes promocionales de las marcas a los consumidores tienen un poco de esto. Son “corralitos” en los que los usuarios entran y aceptan la publicidad a cambio de la utilidad que reciben por la App, es una relación 1:1 con los consumidores. Sin embargo, los que deberían de estar más preocupados en toda esta pelea son los creadores de contenido sobre los que se pone esta publicidad, ya que su negocio es 100% dependiente en esa publicidad que cada vez escasea más. Y la verdad es que ellos llevan ya unos cuantos años de disrupción tecnológica tremenda que ha hecho que todavía no esté claro cuál va a ser su modelo de negocio a futuro, lo cual les coloca en una situación tremenda de debilidad, ante los publicistas y antes sus consumidores. Por eso, creo que lo primero que deberían hacer es cuidar de sus usuarios. Si ellos creen que la publicidad es intrusiva e inaceptable, lo primero que tendrían que hacer es fijar los límites. Después, mientras terminan de encontrar el modelo de negocio, que sin duda tendrá una mezcla de publicidad, suscripción y alianzas para ser parte de ofertas integrales de contenidos, probablemente buscar soluciones híbridas pueda ser una buena idea. Un buen ejemplo de esto es Business Insider, sin duda el que está marcando el camino de la rentabilidad en este mercado. BI está logrando rentabilidad mezclando sin pudor pero con gusto contenidos publicitarios con contenido editorial. Seguramente desde un punto de ética periodística no es lo más bonito, pero los consumidores y las marcas parece que lo ven como una buena solución de compromiso.
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Comentarios

  • Los bloqueadores de la publicidad

    […] Los bloqueadores de la publicidad […]

    • Article Author
  • Yorien

    Si en realidad el tema es muy simple:

    1-. al principio DARPA “creó” internet… Y vio DARPA que era bueno.

    2-. Entonces la gente empezó a usarlo cuando ya no te costaba un riñón y parte del otro.

    3-. La industria empezó a meter anuncios en las webs para sacarse los cuartos (nivel 1)… y la gente tragó

    4-. La industria empezo a meter más anuncios (nivel 2), cada vez mas intusivos, y la gente siguió tragando pero empezó a cabrearse

    5-. La industria pasó al nivel 3 de anuncios mierder, incluyendo entre otros: banners esquizofrénicos, popups que llaman popups, anuncios con música reggaeton y penes voladores… y alguien se acabó cansando de tanta mierda y creó el primer Adblocker.

    6-. La gente empezó a instalarse un adblocker tras otro.. y la gente vió que era bueno, ya que ya no tenían que seguir buscando cual era la jodida pestaña en la que estaba sonando La Macarena – Dj Tiestö remix a todo trapo.

    7-. La industria se empezó apreocupar porque les acababan de joder el negocio pero de raiz, y empezaron a llorar de lo malos que eran los adblocker y de que los buienos eran ellos… pero La gente que estaba viviendo ya de P.M. con un Adblocker instalado les mandó al carajo, amparados en el refrán: “si me engañas una vez es culpa tuya, si me engañas dos es culpa mía”.

    – – –

    Quien se ha instalado un adblocker es porque considera que ya ha tragado suficientes anuncios mierder para toda una vida, y NO SE LO VA A QUITAR por mucho que la industria llore.

    si se “quita” el adblocker por algún motivo, será principalmene porque ha salido una versión de su navegador preferido que no es compatible con el pluguin de Adblocker que usa (por lo que queda deshabilitado). En ese momento dicha persona es posible que vea algún anuncio, y tragará tranquilamente con él siempre que no sea intrusivo… pero en el mismo instante que esa persona detecte un anuncio intrusivo en algún lugar, lo que hará será preguntarse “¿Que ha pasado con mi adblocker?”, verá que no está activo y se descargará la última versión compatible… añadiendo algún filtro extra de propina que no tenía antes, con tal de eliminar ese anuncio intrusivo.

    Moraleja: La industria publicitaria ha tocado los cojones a los usuarios por encima de su nivel de cabreo; y por mucho que lloren yano van a recuperar a las personas que han dicho basta. Así que que empiecen a pensar en cómo mantener a los que aún tragan. Porque uno que se va normalmente ya no vuelve

    • Article Author
  • Roberto Espinosa Blanco

    Hola Yorien, gracias por el comentario! Me gusta mucho tu versión de la historia de Internet supersimplificada 🙂
    Saludos
    @resbla

    • Article Author

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