Manuel Illueca es Profesor de la Universitat Jaume I e Investigador Asociado del IVIE.
En las últimas semanas hemos conocido la existencia del REPO 105, un instrumento financiero con nombre de vehículo de gama media, que constituye el último escándalo contable producido por la factoría de Wall Street. Conectado a la quiebra del banco norteamericano Lehman Brothers, el caso REPO 105 ilustra a la perfección los conflictos de interés que afectan al ejercicio profesional de la auditoría de cuentas.
Antecedentes. A mediados del ejercicio 2007, los inversores financieros y las agencias de rating mostraban una preocupación creciente por el elevado nivel de endeudamiento de las entidades financieras norteamericanas. El consejo de administración de Lehman Brothers, encabezado por el CEO Richard S. Fuld, trasladó a todos los niveles de la organización la necesidad de reducir el nivel de apalancamiento del banco. En un contexto de desconfianza la emisión de acciones nuevas habría sido interpretada por los analistas como un síntoma de debilidad, por lo que Fuld planteó una estrategia de deleveraging, consistente en reducir el tamaño del balance mediante la liquidación de activos y la cancelación de deuda. Sin embargo, las limitaciones de este planteamiento empezaron a aflorar de inmediato. Tras el pinchazo de la burbuja inmobiliaria, los bonos respaldados en hipotecas subprime habían perdido liquidez y era imposible venderlos sin asumir pérdidas importantes.