Sean Graber es analista del Gobierno Federal de los Estados Unidos.
En 2008 la elección de Barack Obama a la presidencia de los Estados Unidos marcó el comienzo de una nueva época en la política americana. Además de ser el primer presidente afro-americano, Obama personificó la esperanza en un país que se encontraba a la deriva. Enredado en dos guerras, con una deuda pública asfixiante y atrapado en una de las recesiones más severas de su historia, Estados Unidos estaba perdido. El pueblo exigía un cambio.
El lema de la campaña de Obama, "Un cambio en el que puedes creer", sacó provecho de esta inquietud, mostrando al mismo tiempo cómo Obama buscaba definirse como alternativa a las políticas fracasadas de la Administración de Bush. Rompiendo con su predecesor, Obama pretendía representar el intelectualismo, la igualdad y la multipolaridad. Prometió cambiar la imagen de Estados Unidos en el exterior y arreglar los grandes problemas domésticos que acechaban.