Análisis - Eduardo Esquivel y Fernando de Casso
Cuando un empresario español se plantea el reto de vender sus productos fuera de nuestras fronteras, se enfrenta a varios problemas como son: cobrar los bienes y servicios suministrados ( riesgos comerciales, extraordinarios, país… ), lidiar con legislaciones y sistemas jurídicos diferentes, desarrollar documentación comercial adicional y compleja, manejarse con soltura en idiomas y monedas distintas de las normalmente utilizadas, y a estos hay que añadir, desde hace unos años, la dificultad por parte de los importadores para encontrar una financiación adecuada.