#Podemos. Deconstruyendo a Pablo Iglesias. Entrevista a John Müller

31 Julio 2014 1

Durante las pasadas Elecciones Europeas la irrupción de Podemos en el panorama político ha supuesto un pequeño seísmo. Más por sus ideas que por sus números globales, el grupo de Pablo Iglesias ha removido el panorama de la izquierda del país afectando, con su estrategia de comunicación agresiva y de enfrentamiento directo, también a la derecha. El impacto ha sido evidente, pero ¿hasta qué punto es un impacto permanente? ¿Hasta qué punto ha llegado Podemos para quedarse? ¿Hasta qué punto puede influir en las políticas y comportamientos de los demás partidos?

Müller_John

Han aparecido muchos estudios sobre el fenómeno, muchos “podemiólogos” que han tratado de dar las claves de este evidente buen resultado. Uno de los estudios más interesantes ha sido el coordinado por John Müller, director adjunto de El Mundo, Podemdos. Deconstruyendo a Pablo Iglesias, de editorial Deusto. En el libro, Müller, junto a un grupo de periodistas y economistas, analizan el fenómeno #Podemos desde distintas ópticas y tratando de comprender las razones del éxito y hacia dónde puede caminar #Podemos y su cabeza visible, Pablo Iglesias. Por el interés socioeconómico consideramos relevante poder traer a Sintetia algunas reflexiones al respecto de la mano del propio John Müller.

:: Empezamos con la pregunta más fácil: ¿Qué es Podemos? ¿Un partido político? ¿Un movimiento social? ¿Un movimiento político? Ellos hablan en su web incluso de un método de participación ciudadana.

Podemos es una alternativa política prefabricada por un grupo de profesores universitarios de Ciencia Política y por otros activistas de izquierda para debutar en la política española en una coyuntura extremadamente favorable para sus circunstancias como eran las elecciones europeas del 25 de mayo de 2014. Nace como un movimiento inspirado en la experiencia del 15-M, adopta un lenguaje populista en su oferta política y después de su éxito electoral ahora está en proceso de institucionalización como partido político.

:: Parece claro que Podemos ha sido capaz de ofrecer una imagen de partido o movimiento completamente distinto al resto. La utilización de las redes sociales, la creación de los Círculos Podemos o la Plaza Podemos en su web son ejemplos de apertura de canales para la participación. ¿Hasta qué punto esto es así? ¿Hasta qué punto las decisiones se toman teniendo en cuenta esas opiniones o, mejor, hasta qué punto esas decisiones se toman de manera descentralizada?

:: Los promotores de Podemos son un grupito audaz y supermotivado, pero que ahora tiene que enfrentarse a la fase de institucionalización del movimiento. Eso ya ha producido las primeras fricciones y generará más conflictos en el futuro. Ellos dicen que discuten de manera transparente lo que otros ocultan. No tengo por qué dudar de lo que dicen, pero la historia demuestra que es muy difícil superar esta etapa sin fuertes disensiones internas. Ojalá demuestren que pueden utilizar los nuevos medios para generar nuevos modelos de participación y no se conviertan en lo mismo que critican: un movimiento de cúpulas.

:: En varias partes del libro parece insinuarse que Podemos viene de una estrategia a largo plazo. ¿Hay un objetivo inicial de llegar a montar un partido que compita con los demás partidos tradicionales o Podemos es fruto de una adaptación a las circunstancias que se iban produciendo? ¿Qué importancia tiene el 15M para Podemos?

::  Entre los promotores de Podemos hay diversas motivaciones, tantas como sus biografías: radicales de izquierda fracasados que han encontrado un nuevo disfraz para presentarse ante el electorado, mercenarios de la política que han asesorado a Hugo Chávez o a Izquierda Unida y que ahora se presentan como técnicos asépticos que no han roto un huevo… Todos coinciden en que han visto una oportunidad y han sido capaces de diseñar una propuesta que atrajo a un segmento de la sociedad española que estaba desmotivado y desencantado con la política. El éxito que tuvieron el 25-M y que probablemente ni ellos esperaban, les obliga a convertirse en un partido más parecido a los convencionales.

:: Es curioso ver cómo en su web han desarrollado una acción de crowdfunding para recoger fondos y la encaminada a la demanda contra Esperanza Aguirre y Eduardo Inda ha recaudado el 168% de lo necesario a día de hoy (22/07/2014), mientras que la que busca recoger fondos para preparar una Asamblea Ciudadana “solo” el 73% a falta de 3 días. ¿Es Podemos un partido que se apoya en un sentimiento “contra algo” en lugar de “a favor de algo”? ¿Basa Podemos gran parte de su éxito en la reacción de la ciudadanía contra una situación de crisis económica e institucional? ¿Es Podemos un voto emocional o racional?

Pablo Iglesias explicó en La Sexta que convocaron este crowfunding no porque necesitaran el dinero para pagar la acción judicial sino para movilizar a sus bases contra Esperanza Aguirre y Eduardo Inda. Hasta el momento, los mensajes de Podemos son muy destructivos y alientan el odio social, no sólo en este caso sino en muchas otras áreas. La estrategia contra Aguirre e Inda es la misma que el dictador Duvalier utilizaba contra sus adversarios en Haití azuzando contra ellos a los tonton macoutes o la estrategia de Chávez contra sus enemigos políticos en Venezuela. Esto, junto con sus tesis sobre la violencia estructural, es lo peor que tiene Podemos y es ahí donde los demócratas debemos trazar una raya y hacerles ver claramente que esas acciones y argumentos no tienen cabida en una democracia europea por imperfecta que sea.

:: A partir de la pregunta anterior ¿tendría Podemos el mismo éxito en una situación de ausencia de crisis? ¿Se apagará Podemos cuando mejore la situación económica? ¿Hubiera sido posible Podemos en 2003?

Probablemente no. El entontecimiento colectivo que supuso la burbuja de crédito que España vivió desde finales del siglo XX nos blindó frente a este fenómeno.

:: En el libro sois muy críticos con el programa económico de Podemos. Es cierto que leyendo su programa éste está lleno de buenas palabras aunque es algo difuso en la concreción de las acciones. ¿Hasta qué punto es de verdad inasumible ese programa económico?

Es totalmente inasumible si queremos que España siga siendo una democracia europea inscrita en la moneda común. También lo es si queremos que siga siendo un país que honra sus compromisos y deudas en el plano internacional. Si eso no nos importa y pensamos que podríamos mantener nuestros estándares institucionales y de vida imitando a Argentina o a Venezuela, entonces hay que votar a Podemos sin temor.

:: En algunos aspectos recuerdan las medidas que el PC propugnaba hace años. ¿Cómo puede influir Podemos en la política de los partidos de izquierda? Ya estamos viendo movimientos en Izquierda Unida, hasta ahora más cosméticos que otra cosa (el aumento de responsabilidades de Alberto Garzón), pero que parece que puede deberse al miedo a perder un espacio político desde más a la izquierda.

Hay quienes sostienen que Podemos es una operación para desbancar a los esclerotizados líderes de Izquierda Unida y que ha resultado exitosa. Gente como Monedero e Iglesias conocen bien a IU, han asesorado a gente allí y han salido escaldados. Fue el caso de Monedero. Eso explica que las conversaciones previas a las elecciones del 25-M para presentar un frente común fracasaran. Pero Podemos tiene señas de identidad propias del populismo latinoamericano y que se dan de bruces con la izquierda que desciende del Eurocomunismo y que, por cierto, desde la época de Julio Anguita ha mostrado una nula capacidad de renovar su discurso. IU ha sido un partido cuyos cuadros han estado más condicionados por las operaciones de seducción del PSOE que por lo que pasa en la sociedad española.

:: En el libro habláis de una estrategia de comunicación que tiene en cuenta a los llamados millennials (jóvenes, inteligentes, egoístas, conectados, modernos y emprendedores), partidarios de una política más transformadora, transversal y transparente. ¿Ha adaptado Podemos su mensaje a las necesidades y gustos de su electorado tratando de potenciar lo menos radical? Lo digo sobre todo porque leyendo el libro uno tiene la sensación de que su core estratégico busca más una revolución que una transformación y eso podría asustar a algunos grupos de votantes.

Podemos está ahora en una fase de moderación de su mensaje, fruto de la digestión que está haciendo del resultado electoral. Su planteamiento inicial obliga a un activismo agotador que es insostenible en el largo plazo, como demostró el movimiento del 15-M.

:: Parece que en su programa político las iniciativas sociales son las que más han atraído a sus votantes (salud y educación universal, libertad e igualdad de minorías, derecho a la vivienda…) ¿Hasta qué punto son compatibles estas iniciativas con su programa económico? ¿Es coherente el programa en este sentido?

Sí, es coherente. Repartir sin señalar cómo se allegan los recursos es típico de una formación sin historia. Otra cosa es cuando les corresponda gobernar aunque sea una comunidad de propietarios.

::  ¿Consideras que siguen una ética de los medios (mis acciones serán las correctas por ellas mismas, sólo voy a actuar éticamente, o lo que yo considero que es ético) o una ética de los fines (mis fines son éticos, por lo que voy a actuar según mis fines, sin tener en cuenta si mis acciones lo son siempre que me acerque a ellos)?

Sin duda actúan y justifican según una ética de los fines.

:: Y una última pregunta. Mencionas a Daron Acemoglu cuando habla del populismo en un contexto muy concreto de instituciones democráticas débiles, con grandes desigualdades sociales y una oligarquía (casta) que controla los recursos. ¿Crees que en España se da esa situación? ¿Tiene España un modelo de sociedad extractiva según el modelo que explican Acemoglu y Robinson en su magnífico libro Por qué Fracasan los Países? ¿Es Podemos en este sentido populista de modo que utiliza una visión simplificada y simplista de la realidad?

:: España tiene una casta extractiva perfectamente definida y que surge de la obscena relación entre los partidos políticos y el funcionariado. La política española está dominada por funcionarios políticos y los partidos están llenos de políticos funcionarios. Lo peor no es la puerta giratoria entre la empresa privada y la política, lo peor de España es la puerta giratoria que hay entre la política y el servicio al Estado. Podemos se aprovecha, entre otras, de esta disfunción que nos convierte en una singularidad europea y que es la mayor amenaza para la democracia española.

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