La final del otro mundial: Alesina vs Krugman

Se avecina otra gran final, si bien no tan emocionante como la del domingo, mucho más relevante para el bienestar del mundo en su conjunto. La batalla no está exenta de una cierta carga ideológica, con un lado encabezado por Krugman y su visión keynesiana y el otro por Alesina, con una visión más empirista, justificada por el papel de las expectativas.

El encarnizado debate sobre los efectos macroeconómicos de los recortes fiscales ha llegado a España. Hasta ahora, el consenso estaba en que la política fiscal contractiva (recorte del gasto) tendría un efecto negativo sobre el PIB que retrasaría la recuperación. La base teórica del razonamiento se encuentra en el modelo IS-LM básico.

Sin embargo, la investigación empírica más extensiva realizada hasta ahora sugiere lo contrario. Alesina y Ardagna analizan la evidencia histórica disponible (Large Changes in Fiscal Policy: Taxes Versus Spending) y encuentran que, tras un recorte del gasto público, el PIB suele experimentar una expansión. Debido a lo contraintuitivo del resultado (al menos, dentro del keynesianismo ortodoxo), los investigadores intentan explicar qué mecanismos podrían dar como resultado crecimiento en vez de contracción. La explicación más aceptada por la profesión se encuentra en las expectativas de los inversores, que descuentan un futuro más estable de las finanzas públicas, aumentando su confianza actual.

El debate en el mundo anglosajón ha sido fuerte y variado. Krugman ha tomado la posición más crítica con las conclusiones de Alesina y continúa defendiendo el efecto pernicioso de los recortes de gasto, argumentando que el hecho de que nos encontremos en el suelo de los tipos de interés cambia la situación. Cita además un trabajo en el que se analizan políticas fiscales contractivas en tiempos de bajos tipos de interés y dice que los resultados "parecen muy keynesianos".

La prensa española se ha hecho eco de este debate. Aquí El Economista, aquí Expansión. El columnista David Brooks analizaba hace poco más evidencia al respecto en The New York Times. Más puntos a favor de los resultados de Alesina.

Krugman vs AlesinaKrugman vs Alesina

No existe un favorito claro en este debate. La teoría parece estar del lado de los que pronostican una contracción del PIB, pero la evidencia empírica parece estar a favor de la expansión del mismo a través de una mayor confianza e inversión. ¿Ganará Krugman o Alesina? Desde luego, y dada la magnitud de los recortes fiscales acometidos por los principales países desarrollados, el mundo entero, al menos en esto, contiene la respiración esperando que gane Alesina.

Comentarios

Todo depende

08/07/2010

Yo creo que depende de las circunstancias.
Hay países qué podrían mantener cierto estímulo fiscal, a la vista de los reducidos tipos de interés que deben abonar por su deuda pública, hasta que la recuperación sea firme y se anime la demanda privada y veamos cierta normalidad en los mercados financieros.
Ahora bien, hay otros países, como España, en el cual el debate es estúpido. Si no te prestan a tipos que no comprometa el resto de tu presupuesto, no te queda otra cosa que hacer de la necesidad virtud.
Un saludo,
Jonás

Anónimo

citoyen

22/07/2010

Bueno, la lectura que yo hago de los comentarios de Alesina sobre este debate no es que las consolidaciones sean siempre expansivas, sino que pueden tener potencialmente un efecto expansivo que contrarreste el efecto contractivo de modo que el efecto final sea ambiguo y en cualquier caso relativamente pequenyo.

He escrito sobre este tema, por si os interesa:
http://www.lorem-ipsum.es/blogs/laleydelagravedad/2010/06/%C2%BFque-son-...
http://www.lorem-ipsum.es/blogs/laleydelagravedad/2010/06/krugman-y-la-c...

Anónimo